sábado, 21 de diciembre de 2013

NINJA: SHADOW OF A TEAR


En el actual cine marcial occidental existen una serie de nombres de referencia que se mueven en una segunda línea comercial muy similar a la serie B de los ochenta, con mayor presupuesto pero con el mismo espíritu en lo referente al entretenimiento con calidad, con un especial interés en las artes marciales en sí mismas y no como mero embellecimiento de las escenas de acción. En un próximo artículo (o eso espero), hablaré de esta similitud con la época dorada de la Cannon, pero teniendo esto en mente, afrontar esta secuela que volvía a unir a Scott Adkins con el director Isaac Florentine tras "Invicto 2", "Invicto 3" y "Ninja" (sin olvidar "El Patrullero", con Jean Claude Van Damme) se hacía muy deseada por el público que sigue acérrimamente al inglés Adkins. Y no defrauda, para nada. Tras el éxito de la primera parte, que nos devolvía una película con muy buenas coreografías de artes marciales de Akihiro Noguchi (director de acción y de especialistas en varias series de los Power Ranger, especialista en cables en "Fuerza Máxima" y coordinador de acción en "Devilman" o la estupenda "Kuro Obi") el testigo en esta campo lo coge Tim Man que junto a las habilidades físicas de Scott Adkins, el propio Tim Man y Kane Kosugi y la buena dirección de Florentine, un apasionado de las artes marciales, nos traen una gran película de artes marciales puras y duras. Aunque la historia podía tener un trasfondo cualquiera, ya que en sí misma no es una maravilla, sí que le da el aire que al menos a mi me encanta, un mundo de artes marciales, con dojos, escuelas ninja y que es timing de Adkins al máximo, junto al de sus contendientes, destacando a Ron Smoorenburg, otro de los nombres que está empezando a sonar tras varios años de especialista y secundario y al que recomiendo echar un ojo. Tim Man, tras comenzar como especialista ha conseguido ir destacándose tras participar en "Ong Bak 2" como especialista, pasando por "Mortal Kombat: Legacy" y darse a conocer con "Street Fighter: La Leyenda", "Bangkok Adrenaline" y "Kill'em All", esta última como coreógrafo. Su carrera está despegando y se presenta como uno de los mayores exponentes de la nueva ola de coreógrafos tras Larnell Stovall o David Ismalone... Pero eso es otra historia.
precisamente su punto fuerte. Como he dicho, el guión no es una maravilla. Bastante tópico, una mera excusa para poner en marcha la maquinaria marcial y deleitarnos con grandes momentos como la pelea en el bar o en el Dojo japonés, rodado en un solo plano con maestría y aprovechando el

Volviendo a la película, Florentine sigue demostrando que sabe filmar combates, a excepción de un sólo plano de la película, una patada especial de Adkins que muestra en todas sus peleas en el cine, que no me ha gustado cómo la ha filmado, sobre todo tras verla en "Invicto 2". Los seguidores de Adkins sabrán cual les digo... El resto del elenco cumple perfectamente, desde el villano malvado, Shun Sugata, gran actor japonés que me ha parecido soberbio (sí, arquetípico, pero genial) pasando por Kane Kosugi, el hijo del mítico ninja de los ochenta (y de la Cannon... no digo más) Sho Kosugi, quien poco a poco va participando en numerosas películas míticas, como el "Godzilla: Final Wars" de Kitamura, "DOA: Dead or Alive" de Corey Yuen (la trato como mítica por todas las connotaciones que tiene el que esté dirigida y coreografiada por Corey Yuen, el resultado irrisorio final, las chicas sexies peleando, los cables, algo casi psicotrónico, tanto como las gafas ochenteras que le permiten a Eric Roberts ser el Gran Maestro de Artes Marciales...) "El Asesino" (otra rareza fallida que le unía con Jet Li y Jason Statham en Hollywood) o "Choy Li Fut" junto a Sammo Hung y su hijo Sammy. Desde su debút en 1983 en "La Venganza de Ninja" con su padre con tan sólo 9 años demostrando que sabía moverse muy técnicamente, hasta ahora, ha demostrado ser un digno sucesor de su padre, aunque seguimos esperando un nuevo trabajo de Sho Kosugi enfundándose el traje de ninja. Y en esta secuela, tenemos trajes de ninjas, pero como he mencionado antes, es una mera excusa, pero se agradece verlos.

Espero haber dejado claro que no estamos ante una película perfecta. Un guión-excusa que da pie a fabulosos combates marciales y es en este punto donde quiero recordar que en la gran mayoría de películas de artes marciales, la interpretación no se limita a las secuencias sin peleas, una de las parcelas donde la mayor parte de los actores expertos en artes marciales suelen fallar o flojear, si no que las propias artes de lucha se convierten en una extensión de la interpretación. Hace bastantes años, con motivo del estreno de "Matrix", escribí un reportaje titulado "El buen actor marcial" (concretamente en el número 0, de diciembre de 1999) donde hacía hincapié en este tema, y aunque hayan pasado los años, creo que es un tema que sigue vigente, sobre todo visto el desprecio de la mayor parte de los críticos nacionales que sienten hacia los artistas marciales que protagonizan películas. Sólo Chuck Norris y Jean Claude Van Damme parecen haberse ganado el respeto de esta parte de la crítica, aunque tampoco ha sido de forma unánime. El caso es que teniendo esto, de nuevo en mente, podemos ver que Adkins, Man y Kosugi cumplen a la perfección. Sus movimientos, su forma de luchar, son extensiones de sus personajes, habilidades inherentes que si fallan, tiran por tierra todo el trabajo del director, coreógrafo e incluso guionistas. Adkins tiene unas habilidades físicas increíbles y las demuestra en cada pelea. Si Michael Jordan parecía volar al realizar un mate en la NBA, Adkins es capaz de mover su cuerpo en el aire realizando técnicas muy complicadas con una facilidad asombrosa. Tanta que al verle, parece todo muy sencillo, ya sea dar tres patadas en un solo salto, con cambios de cadera incluidos, o esquivar y realizar técnicas de grappling de una forma tan natural como el andar o respirar. Del reparto, quiero destacar además algunas presencias, como la de Jawed El Berni, protagonista de la ligeramente aburrida "Fighting Fish", otro artista marcial con buena técnica, junto a Ron Smoorenburg, que ya he comentado antes.

En definitiva, y para ir terminando esta crítica, "Ninja: Shadow of a Tear" es una película de artes marciales que mantiene vivo el espíritu de la Cannon, de Sam Firstenberg (director de películas como ""La Venganza del Ninja", "Ninja III: La Dominación", "El Guerrero Americano", "El Guerrero Americano 2", "La Fuerza de la Venganza", "Delta Force 3" o "American Samurai") y con algunas de las mejores coreografías de lucha del 2013. Espero que al igual que la primera entrega, consiga estrenarse en España, aunque sea en televisión para su posterior salida en DVD o BD, pero que traiga extras, ya que poder ver cómo se han preparado las peleas y las escenas arriesgadas de películas como ésta, tiene que ser una auténtica delicia.

Sinopsis: Tras asentarse en Japón con su mujer embaraza, Namiko, Casey comenzará a buscar venganza cuando su esposa sea asesinada. Su viaje le llevará a Thailandia y a Myanmar (antigua Birmania), donde tendrá que poner todas sus habilidades como ninja para cobrarse su venganza.

NOTA: 8

sábado, 9 de noviembre de 2013

BLIND DETECTIVE (2013)

Siempre es un placer ver una película de Johnnie To. Su maestría a la hora de narrar historias, ya sean thrillers, comedias románticas o acción, es indiscutible. En los últimos años se ha convertido en el mejor director hongkonés del panorama, con obras maestras como "Election" y "Election 2", "The Mission", "Exiled", "Drug War", "Breaking News" o "Vengeance" (una de susn películas que más me han gustado) Cada estreno suyo se convierte en una alegria para los amantes del cine asiático en general y chino (y hongkonés) en particular. Siempre rodeado de un equipo técnico y artístico habitual, la gran familia que es su productora Milkyway nos está mal acostumbrando a maravillas cinematográficas como esta que hoy critico.
Un detective ciego que es capaz de resolver cualquier tipo de caso es el epicentro de este film con un soberbio Andy Lau que sabe darle vida al personaje escrito por ocho manos que ya han trabajado, como no podía ser de otra forma, con To, Wai Ka-Fai, Yau Nai-Hoi, Ray Chan Wai-Ban y Yu Xi. Esta película navega entre varios géneros, destacando la intriga y la comedia, incluso en los momentos de acción. Es curioso que con este título y viendo algunas imágenes, el humor sea tan importante para afrontar los casos en los que el ciego ex-policia, incluso en los momentos dramáticos. Aunque esto de navegar entre géneros en muchas ocasiones hace que las películas no logren cuajar correctamente, en el caso de To, que ya ha rodado muchas comedias y comedias románticas, aunque su fama haya venido por las películas policíacas, es una forma de contar una historia visualmente pero con un trasfondo diferente, dejando que lo visual no sea tan importante como parece. Con esto no quiero decir que lo que nos cuentan no sea importante, pero no es lo único importante.

El personaje principal es, evidentemente, el detective que interpreta Lau, alejándose del estereotipo de detective implacable al que su ceguera completa le convierte en un superpolicía. Manteniendo esto, el humor da un giro de tuerca a este arquetipo, sobre todo en las secuencias de acción. Nada de un ciego invencible a pesar de su incapacidad. Es sumamente inteligente y tiene unos métodos algo extravagantes y la química de Lau con Sammi Cheng ("Infernal Affairs"), otro personaje con muchos toques cómicos (y dramáticos) es indudable. Quizás uno de sus puntos fuertes es lograr darle un toque muy diferente a todos los personajes que aparecen aquí, haciendo hincapié en el humor sin olvidar el género policíaco y dando toques macabros a uno de los casos. Incuso diría que la historia romántica que va desarrollandose es uno de los puntos fuertes de la película, uniéndose con la relación entre los dos protagonistas, sin olvidar la trama policial. Este punto es muy importante, ya que todo el cine de To, sea del género que sea, en realidad suele planear sobre esto, las relaciones humanas, ya sea entre policías y ladrones ("Running out of time"), mafiosos (las dos entregas de "Election") o asesinos "The Mission" y su secuela "Exiled"), a parte de ver esto en las películas estrictamente románticas.

Otro punto que me parece sumamente inteligente ha sido ver, literalmente, el proceso mental del protagonista, con un toque sobrenatural gracias a la fotografía. Lau habla con las mujeres desaparecidas, incluyendo a Minnie, amiga de la policía que interpreta Sammi Cheng y que es el motivo principal por el que unen sus caminos la policía y el detective ciego. Cuando To nos muestra este proceso mental, cambia totalmente la fotografía para darle un aire casi onírico donde Lau no es ciego y las chicas hablan con él para lograr descubrir qué ha pasado con todas ellas. Estos momentos son los más serios, y es una demostración de que no hace falta caer en las mismas secuencias fáciles de otras películas con investigadores y crímenes, una muestra, en definitiva, de la maestría de To a la hora de rodar cualquier cosa. Estoy seguro que si le diesen a To un guión lleno de estereotipos y una trama de las que estamos hartos de ver, lograría rodar una gran película con su toque genial.

Me ha encantado Andy Lau. Si, ya lo he dicho antes, pero es que su interpretación es realmente soberbia, y eso que su personaje es más vulnerable de lo que en otras ocasiones ha interpretado la superestrella hongkonesa. Aunque Lau es un gran actor, en anteriores ocasiones parecía interpretar sus papeles de manera algo mecánica (sin desmerecer sus películas, que conste) y aquí le he visto mucho más en forma (interpretativamente hablando) que en sus últimas películas. Es más, parece querer reirse de otros papeles, alejándole del galán gracias, de nuevo, a las situaciones cómicas, como cuando va a declararse a la bailarina de tango (no digo nada más para no hacer spoiler), con unos planos y frases que enamorarían a más de una, para después acabar con esa imagen sin llegar al dramatismo. Es más, este dramatismo podría haberse acentuado en manos de otro director, pero no en las de To. Buen ritmo, mezclando las escenas más policíacas con las cómicas y dando aire fresco al cine hongkonés y chino, tan necesitado de buenas películas, más allá de títulos puntuales. 

En definitiva, un thriller cómico excelentemente realizado, con grandes actores, incluyendo a grandes del cine como Lam Suet, habitual de To, o Guo Tao, ex-compañero del detective ciego en la policía, con un guión realmente bueno, con personajes muy bien escritos y muy entretenida, divertida, con intriga... Vamos, una genialidad de película que recomiendo encarecidamente y que merece ser estrenada en nuestro país, aunque sea en formato doméstico, ya que supera, y con creces a muchas de las superproducciones occidentales de policías. Johnnie To es un maestro y lo confirma con cada película que dirige. En cierto aspecto me recuerda a "Running out of Karma" en la mezcolanza de géneros, pero sustituyendo la filosofía por el humor, y de nuevo le sale magistralmente bien.

NOTA: 8
 
          

viernes, 11 de octubre de 2013

IP MAN: THE FINAL FIGHT (2013)

Tras el éxito internacional de las dos entregas de "Ip Man" protagonizadas por Donnie Yen, dos de sus productores, Kwok Lam Sin y Wong Bak-Ming, junto a varios socios más, decidieron poner en marcha una precuela y una secuela de las dos existentes, aunque sin conectarlas directamente. Estas dos películas, "Ip Man. La leyenda" y esta que nos ocupa, son independientes con las de Yen, quien sigue pensándose en rodar la tercera parte. Una vez que hemos puesto en antecedentes, veamos que tal esta lucha final del Sifú Yip Man con Anthony Wong ("Exiled") interpretando al legendario maestro de Wing Chun. 

La historia cuenta la llegada de Yip Man (aquí de nuevo Ip Man) a Hong Kong, cosa que veíamos en la segunda entrega de Yen. La historia personal de Yip Man la desconozco en parte, por lo que muchos de los detalles que se cuentan no se si serán verdad, aunque el hijo de Man, Yip Chun (Ip Chun) aparece acreditado como consultor, además de interpretar un pequeño papel, un cameo donde curiosamente habla con el hijo de Man, es decir, consigo mismo, por teléfono. Como película, se nota que es una forma de explotar la imagen de Yip Man y seguir haciendo caja con la franquicia, pero por suerte consigue estar a la altura de la precuela, "Ip Man. La Leyenda", y si bien no consigue convencer como las de Yen, al margen de mi predilección personal por él, es una digna secuela que se adelanta a la otra saga para contar el final de la vida del Maestro. Wong está genial como Yip Man, incluyendo las secuencias de artes marciales, donde le he visto más ágil que en otros films recientes, secundado por un grupo de caras conocidas y desconocidas donde destaco a otro veterano indispensable del cine de Hong Kong, Eric Tsang ("Infernal Affairs - Juego sucio") a Timmy Hung ("New Police Story"), hijo de Sammo y hermano de Sammy, como Sheung Leung, o Xin Xin Xiong como Dragón, que interpreta algo así como el villano de la película. Y tras decir esto, llegamos a un punto negativo de la película, mezclar la biografía de alguien con ciertos elementos más de género que hace que en general resulte algo confuso el saber si estamos viendo una película biográfica de un maestro de artes marciales o una cinta policial con combates de artes marciales. Con esto no quiero decir que las coreografías, cortesía de Chung Chi Li ("The Bullet Vanishes") y Kwok Lam Sin, que además de producirla debúta aquí como coreógrafo, y ambos bajo la supervisión de Leo Au-Yeung y Marvel Chow en lo referente a Wing Chun, sean exageradas y llenas de cables, para nada. El uso mínimo de ellos es uno de los puntos fuertes, pero la trama de Dragón parece metida para darle algo de "vidilla" a la película.

Herman Yau, que ya dirigió "Ip Man. La Leyenda", sabe dirigir tanto las secuencias más dramáticas como las de acción, pero no consigue tener un sello propio. A pesar de todo esto, la película es superior a otros films más de género y gracias a un guión relativamente sólido y a unas buenas interpretaciones, conforma una película esperada por el público, e incluye referencias a Bruce Lee, tanto al principio como al final, pero curiosamente, no sale acreditado y es casi anecdótico, a parte de dejar algo mal a Bruce y a algunos personajes secundarios de la película. con esto no quiero decir que no sea buena o rigurosa, sencillamente tiene secuencias que no me han convencido demasiado.

En definitiva, un buen colofón de la saga, no de la calidad que esperaba pero se deja ver y entretiene, y no todas las películas hongkonesas de los últimos años pueden decir lo mismo. Lo mejor, Anthony Wong y las coreografías, lo peor, un guión que sube y baja su calidad para mantenerse en una línea que no defrauda pero que no soprende.

NOTA: 7

martes, 24 de septiembre de 2013

BADGES OF FURY (2013)

La carrera de Jet Li ha pasado de ser un astro en Asia, a una pequeña estrella internacional con productos no siempre de la calidad deseada. Tras su periplo norteamericano, el especialista en Wu Shu regresó a su tierra natal para continuar su carrera con películas como "Flying Swords of the Dragon Gate" o "The Sorcerer and the White Snake". De estas dos, sólo la primera logrará ver la luz en España. Bueno, y "Los Mercenarios 3", que espero que sepa aprovecharle mejor que en las dos primeras entregas. Tras sus papeles de época, Li ha vuelto a un personaje actual en una co-producción entre China y Hong Kong, aunque su nacionalidad en cualquier sitio es china. Con "Badges of Fury" se desmarca tanto de la época en la que transcurren sus películas, como en el tono. Estamos ante una comedia de acción dirigida por Wang Zi-Ming, director que debúta sobre seguro contando con la poderosa presencia de Jet Li y la comicidad de Wen Zhang, al que hemos podido ver recientemente en "Journey to the West: Conquering Demons" como Tripitaka, "The Guillotines" interpretando al Emperador o compartiendo protagonismo con el propio Jet Li en "The Sorcerer and the White Snake". 

La historia no es demasiado buena, lo admito, pero está bastante justificado ya que estamos ante una comedia estilo cartoon, no como "Kung Fusión", pero con un humor blanco y blando, simpático, apoyado por el estilo visual de los dibujos animados de la Warner para acentuar los momentos cómicos. Por desgracia, la trama es algo...confusa, o mejor dicho, mal definida en algunos aspectos, ya que se tarda algo en centrar la historia principal, dejándonos una primera mitad de la película con numerosas secuencias de relleno y de presentación de los personajes. Presentarles está bien, pero quizás se muestran demasiadas veces la incompetencia del personaje de Wen Zhang, y si tras la habitual secuencia de presentación de los protagonistas se hubiesen centrado en el caso principal, el asesino en serie que deja a sus víctimas con una sonrisa al morir, quizás hubiese sido bastante mejor. Con esto no quiero decir que en su totalidad la película sea mala. Su principal problema es el guión, una mezcla entre sketchs de los policías protagonistas y la mencionada trama principal, a pesar de que el trailer muestra bien la trama principal. Uno de los casos es el personaje que interpreta Collin Chou, con una pelea contra cada protagonista y que aunque está muy bien ver a Chou y a Li en acción, el personaje de Collin desaparece para que engrose la lista de caras conocidas que van apareciendo por el metraje. Por suerte tenemos a Corey Yuen como coreógrafo, y eso se nota en el uso indiscriminado de cables y efectos digitales para las peleas, enlazando con las luchas más imaginativas que rozan el wuxia y el  jianghu, uno de sus puntos fuertes. En este sentido, se disfruta bastante (si te gustan, insisto, los efectos con cable y técnicas imposibles donde practicamente los protagonistas vuelan) y unido a los efectos visuales de dibujo animado que he comentado arriba, se hace muy entretenida, pero se nota demasiado que en el fondo es una producción china, sobre todo en el humor y ciertos recursos que suelen diferenciar las producciones chinas de las puramente honkgonesas. Y repito, eso no es malo, pero le da un aspecto de telefilme en ciertos momentos que preocupan algo para la carrera de Jet Li, aunque como sabemos, está cansado de cintas de época y de Kung Fu puro y duro y busca un descanso que en esta película tiene, al no tener todo el peso de la misma y tratarse de un producto de entretenimiento rápido. 

En lo referente al reparto, tenemos muchos cameos y caras conocidas en personajes secundarios, como Wu Jing interpretando a un agente de seguros con una espectacular secuencia de lucha contra los protagonistas, el veterano Leung Kar-Yan ("Tiger Cage", "The Shaolin Avengers") como Tiger Crane Lucky, o Tio Lucky, Collin Chou ("Flash Point", y que por suerte se luce en un par de secuencias de lucha, una de ellas con Li), Lam Suet ("Election" y habitual de Johnnie To), Bruce Leung ("Invincible Kung Fu", "Kung Fusión", "Gallants", una auténtica leyenda en activo a pesar de su edad), Stephen Fung ("House of Fury", y director de "Tai Chi 0" y secuela, y en personaje importante secundario), Josie Ho ("Dream Home") o Fung Hak-On ("El Chino", "Police Story", "Zu. Guerreros de la Montaña Mágica") Acompañando a los dos protagonistas también tenemos a Liu Shi-Shi ("The Next Miracle"), Michelle Chen ("Together") y la voluptuosa Liu Yan ("Painted Skin") Por desgracia, sin desmerecer a nadie, exceptuando a Jet Li y a los cameos y personajes secundarios, no destaca nadie, y para mi gusto, Zhang Wen es demasiado exagerado a la hora de gesticular en los momentos cómicos, llegando a "cargarme" un poco, pero sabiendo igualmente que el humor chino (que no el hongkonés o cantonés) es así.

Antes de terminar, quiero destacar los efetos digitales, y no por su calidad, si no por que se notan demasiado las incrustaciones. Por raro que parezca, encajan con el tipo de narración que su director a escogido, alejándolo de la realidad para que sea una película de humor alocado y acción para pasar un buen rato. ¡Ah! se me olvidaba un dato. El personaje de Jet Li se llama Huang Fei Hong, que suena casi igual que el héroe popular chino Wong Fei Hung al que dió vida Jet Li en la saga "Érase una vez en China" de Tsui Hark, y en ciertos momentos lo parodian incluyendo el tema musical "Bajo las órdenes del General" que ha acompañado al personaje desde las películas de Kwak Tak-Hing. 

Resumiendo: Entretenida película de acción que parodia ciertos tópicos del género buddy movie, simpática y ligera que se agradece, sobre todo por tener de vuelta a un Jet Li más relajado. No llega a ser la película que esperábamos pero es un soplo de aire fresco ante otras películas policíacas más serias.

NOTA: 7


jueves, 19 de septiembre de 2013

II PREMIO A LA INVESTIGACIÓN EN CULTURA JAPONESA “REVISTA KOKORO”

    II PREMIO A LA INVESTIGACIÓN EN CULTURA JAPONESA “REVISTA KOKORO”

Después del éxito de su primera entrega, a la que llegaron trabajos de diferentes países, Kokoro, revista para la difusión de la cultura japonesa (con ISSN 2171-4959 e indexada en Dialnet: thttp://dialnet.unirioja.es/servlet/revista?codigo=14793), y también en el proyecto DULCINEA, convoca su segundo premio a la investigación, de ámbito internacional, y que tiene como fin la promoción y la difusión de ensayos inéditos, en español y en inglés, sobre la cultura de Japón.

Bases:
Podrá participar en él todo aquel investigador freelance, docente, estudiante de doctorado o de los últimos años de grado o licenciatura cuyas líneas de investigación o intereses se centren en el país asiático. El tema de la investigación a presentar versará sobre cualquier aspecto relacionado con la cultura japonesa (idioma, literatura, arte, antropología, historia, etc.).
La extensión del trabajo (que debe ser inédito y no encontrarse tampoco en vías de juicio para su publicación) no excederá, en ningún caso, las diez páginas (incluidas tablas, notas, bibliografía e ilustraciones), usando la fuente Times New Roman, tamaño 12 para el corpus del trabajo y 10 para las notas, que habrán de ir todas a pie de página.
La bibliografía, que se ubicará al final del trabajo, seguirá, escrupulosamente, las normas de estilo marcadas para la revista Kokoro, disponibles en la página: http://dialnet.unirioja.es/servlet/revista?info=nor_estilo&clave_revista=14793&modo=popup
Se podrá redactar y enviar el trabajo empleando el español o el inglés.

Galardón:
El trabajo ganador y el finalista recibirán diploma acreditativo y ambos ensayos se publicarán en papel en la revista Kokoro (se entregarán seis ejemplares a cada autor); del mismo modo, el autor del trabajo ganador pasará a ser parte del consejo de redacción de Kokoro (previa aceptación del puesto) durante un año (tres números de la revista a contar desde que su artículo salga publicado) y tendrá una suscripción gratuita a la revista durante dos años (seis números).

Asimismo, Kokoro se reserva el derecho a realizar una selección de los trabajos presentados a concurso para su publicación en formato CD (con su correspondiente DL e ISSN) en la colección Anexos de la revista Kokoro.

Jurado:
El jurado del premio estará compuesto por el director de la revista, uno de los redactores de la misma (que realizará las funciones de secretario), dos miembros de su comité científico y un reputado estudioso de la cultura japonesa externo a la revista.
Plazos de entrega y condiciones:
Para la inscripción y el envío del título, resumen, abstract, palabras clave y key words: hasta el 31 de enero de 2014 (incluido). Todos los participantes deben cumplimentar la siguiente ficha y enviarla por correo electrónico a la dirección: kokororevista@gmail.com
Nombre y apellidos.
Filiación académica.
Título del trabajo.
Resumen (no más de 8 líneas) y palabras clave (no más de cinco).
Abstract y Key Words.
Se establece una cuota de participación de veinticinco (25) euros, que se ingresarán en el nº de cuenta BBVA: 0182-1599-57-0201559756, indicando en el concepto: “Premio Kokoro”. Al correo electrónico de contacto se enviará también el resguardo bancario en el que figure el nombre completo del participante.
Para el envío del artículo: 22 de marzo de 2014 como fecha límite.
Para resolver cualquier duda, remitirse a la dirección de correo electrónico señalada: kokororevista@gmail.com

lunes, 26 de agosto de 2013

WARRIORS TWO (1978)

Hoy vamos a viajar al pasado, a 1978, para hablar de una película de Hong Kong, una de esas joyas de la época dorada del Kung Fu. Lo primero, su trama, bastante sencilla y habitual en el género. Un jóven cajero del banco Wah (Casanova Wong "Rivals of the Silver Fox"), acostumbrado a ayudar a la gente con su Kung Fu, descubre el plan que tiene el director del banco, el Señor Mo (Fung Hak-On "Enter the Fat Dragon"), para hacerse con el control de todo el pueblo, asesinando al Alcalde. A pesar de ello, cuando va a hablar con él, es interceptado por Yao (Dean Shek Tin "Drunken Master"), asistente personal del alcalde, y metido de lleno en la trama, por lo que Mo intentará acabar con él, dejándo al cajero Wah malherido. Asistido por el Maestro Tsang (Leung Kar-Yan "Tiger Cage"), médico y experto en Wing Chun, tendrá que recuperarse pronto y comenzar su venganza cuando su madre sea asesinada para que salga de su escondite. Gracias a las enseñanzas del Maestro Tsang y a la ayuda de Gei Cheun (Sammo Hung, al que no creo que haya que
presentar), la venganza contra la conspiración comenzará.

Tenemos buenos, malos, traiciones, asesinatos, entrenamientos y venganzas, los elementos básicos del género. El guión es obra de On Sze-To, de cuya pluma han salido películas como "La Palma de Buda", numerosas entregas de la saga de Wong Fei Hung protagonizada por Kwan Tak-Hing, "The Manchu Boxer", "The Magic Blade", "Shaolin Mantis" o "Godfather from Canton", y para dirigirla, nada más y nada menos que Sammo Hung, que a parte de dirigir y actuar, es el coreógrafo, y la verdad, se nota su mano. Sammo consigue con este film realizar algunas de las mejores coreografías que he visto, usando tanto el Wing Chun como otros estilos más acrobáticos y aprovechando al máximo las habilidades de los actores. Esta producción de la Golden Harvest de Raymond Chow brilla sobre todo por el buen hacer de Sammo tanto en las coreografías como en la dirección, alejándose de las venganzas más sangrientas de la Shaw Bros. y sumándole el humor que tanto Sammo como Jackie Chan han explotado como sello personal. No voy a decir que la historia sea una maravilla, es correcta, una mera excusa para desplegar en poco más de hora y media unas espectaculares secuencias de Kung Fu de los que te dejan la boca abierta. La velocidad de las peleas, las excelentes técnicas de pierna de los actores y el poco uso de cables la convierten en un referente junto a otros títulos como "Dirty Ho" o "Magnificent Butcher". Sólo en su parte final el cable aparece de forma más que evidente, con las técnicas de Mantis de Fung Hak-On, dándole ese toque irreal de fantasía pero que consigue no ser excesivamente exagerado. Algunas secuencias están grabadas con pocos cortes de planos, permitiendo (no como en el cine occidental, sbre todo hoy en día) poder disfrutar y ver todas las técnicas que se despliegan.

De momento he ensalzado las coreografías, y es que es lo más llamativo y el motivo real de este film, el realizar una película de Kung Fu de gran calidad. El guión, como he dicho, es correcto, con traidores, emboscadas y sobre todo humor y respeto por el Wing Chun, al que podemos ver sin problemas en medio de otros estilos como el mencionado de la Mantis Religiosa (Tang Lang Chuan) o la Camisa de Hierro (Chi Kung) y claro, luego te pones a pensar en las dos partes de "Ip Man" con Sammo como coreógrafo y te das cuenta de que la historia de Sammo con el Wing Chun es, como he dicho, respetuosa, por lo que el conocimiento técnico de Sammo es indiscutible. Es diferente a la hora de plasmarlo, pero sabiendo algo de artes marciales, se puede ver la esencia del Wing Chun en cada pelea, exceptuando cuando Casanova Wong usa su excelente técnica de pierna así como algunas acrobacias. Y es este punto, el acrobático lo que más me ha gustado, ya que no es algo que podamos ver en todo el metraje. Me explico. Las acrobacias están muy bien, son espectaculares, pero el uso práctico de las artes marciales como sistema de defensa hace que se eviten dichos movimientos por muy espectaculares que queden en la gran pantalla, y dado que existen cientos (miles, pero no quiero exagerar) películas que usan indiscriminadamente las acrobacias, apoyadas por el uso de cables, se agradece que aquí se vean muy poco. 

Junto a Casanova Wong y Sammo Hung tenemos a Leung Kar-yan, conocido también como Beardy por la barba que suele usar, con una técnica excepcional. Dean Shek, un nombre mítico en el cine de Hong Kong, Cheung Man-Ting ("Police Angel"), el contrapunto femenino y que sólo hizo nueve películas como actriz, Tiger Yang Cheng-Wu ("Blind fist of Bruce"), interpretando a Trueno Pai, otro actor con ocho películas pero con una buena técnica de pierna, Lee Hoi-Sang ("The Invincible Armour"), experto en el film en el Puño de Hierro gracias al uso de Chi Kung y Wai Yeung ("Hap Ki Do") como Tigre. Todos ellos, exceptuando a Cheung Man-Ting, tienen sus momentos para lucirse marcialmente hablando y ayudan a que cada secuencia de lucha sea digna de revisar. Por cierto, si te fijas bien podrás ver numerosas caras conocidas en papeles secundarios como a Yuen Biao, Eric Tsang, Lam Ching-Ying, Billy Chan, Mars o a Lau Kar-Wing (también conocido como Bruce Law, aún en activo y si no recuerdo mal, su último film ha sido su participación en la secuela de "The Raid" en las coordinación de acción, lo que te puede dar una idea de quién hablamos)

En definitiva, una de las obras maestras del género con un Sammo en forma en todos los sentidos, tanto fisicamente, como a la hora de coreografiar y dirigir con tan buen pulso todas las secuencias. 

NOTA: 9

sábado, 10 de agosto de 2013

A COMPANY MAN (2012)

Hyeong-do es un asesino que trabaja para una compañía. Un día decide usar en uno de sus trabajos a un agente externo, con la intención de matarlo una vez terminado el trabajo. Antes de acabar con él, le pide que le de el dinero que tiene ahorrado a su madre. Incapaz de asesinarlo, decide llevar el dinero a su madre, que resultará ser una mujer que en su juventud fue cantante y a la que Hyeong escuchaba una y otra vez. Mientras tanto, en la compañía su superior empieza a sospechar de él y de sus evasivas, por lo que deciden investigarle y descubrirán que ha dejado con vida a otro objetivo más...

De verdad, el cine surkoreano de acción cada vez se hace más y mejor. En esta ocasión tenemos un film que toca diversos géneros. Principalmente es un thriller de acción, pero con toques de drama y con historia romántica. Por suerte, todos estos elementos se armonizan en su hora y treinta y seis minutos, sin resultar para nada pesada. El guión está bien construido, y se nota que han unido los elementos que a los surkoreanos les gusta. Tiene ese toque comercial de cine de acción, pero su director y guionista, Im Sang-yun, que debúta aquí en la dirección tras su paso como productor y en el departamento de dirección, consigue darle un toque personal, sobre todo en las escenas de acción, buscando planos más trabajados que en otras cintas de temática similar. Aunque en cierto momento se hace ligeramente predecible, se deja ver, no aburre y tiene elementos muy interesantes para observar. En el tono, se mezcla con el thriller surkoreano al uso, en la línea de "Old Boy", "A Bittersweet Life" o "El Hombre sin Pasado", siendo ésta última la más similar en cuanto al resultado final, pero con un toque heroic bloodsheed a lo John Woo, pero sin los excesos visuales del director de "The Killer". En ese sentido, aunque tiene elementos cercanos al cine de Woo, no intenta imitarlos, si no que resuelve visualmente la acción de forma propia, y como he dicho antes, con planos y un montaje que funcionan perfectamente. Tampoco creas que vas a ver una versión surkoreana del cine de Woo. Por supuesto que no, pero repito, en el tono me ha recordado a ciertos momentos de "The Killer" e incluso "A Better Tomorrow". Además, tenemos artes marciales, de mano de Sin Jae-myeong ("En espíritu de Bruce Lee" y curiosamente, en el remake de "A Better Tomorrow", "Invincible") con coreografías muy realistas y que aunque no son muy estilizadas, como he dicho de la acción en general, funcionan muy bien, con peleas en el interior de coches, habitaciones pequeñas, con cuchillos o sin armas. Además, están bien dirigidas, permitiendo ver perfectamente las secuencias de acción, no como en el cine occidental, que cada vez son más lamentables dichas secuencias.

Curiosamente, el mejor cine de acción viene, cada vez más, de Korea del Sur, que buscan darle un giro de tuerca al género juntandolo con otros subgéneros. Ejemplos de esto son títulos como la mencionada "El Hombre sin Pasado", "The Yellow Sea", "The Chaser" (más cercanos al thriller que a la acción estos dos últimos) o "71. Into the fire". Tratan de conseguir títulos entretenidos pero que ofrezcan elementos para dar mayor entidad a la historia, sin olvidar al público, tanto masculino (acción, artes marciales) como al femenino (historia dramática, historia romántica) y lo consiguen, pero me estoy yendo por las ramas y creo que este tema daría para al menos un par de artículos, asi que, vuelvo a la película.

Llegando al tema interpretativo, So Ji-sup ("Rough Cut") cumple muy bien su cometido como asesino silencioso pero con ganas de dejar el gremio, y funciona igualmente bien en el terreno romántico, complementándose y resultando muy creíbles con Lee Mi-youn, que regresó el año pasado al cine con este film tras rodar en 2007 "Love Exposure". El resto del elenco, de nuevo está a la altura de los protagonistas, destacando a Gwak Do-won ("The Berlin File") como... antagonista de So, ya que tampoco es un villano al uso. Esto es uno de los mejores elementos del film. Aunque el personaje de Gwak, Gwon, es antipático y se nota que no le cae bien el protagonista, no llega a desarrollarse como un villano deseoso de la muerte de Hyeong-do, aunque sí que se nota que es el personaje negativo del film.Casi por último, me ha resultado curioso que parte del mensaje (no es el de mayor peso al tratarse de una historia de asesinos) es el exceso de trabajo, el dedicarle toda la vida al trabajo, en compañías que te vampirizan por completo y que si tienen que prescindir de tí, no se lo piensan demasiado para despedirte. Pero como he dicho, no es el mensaje de mayor peso, ya que la trama tira por otros derroteros y este dato es más bien anecdótico.

Resumiendo: Acción, thriller, drama, romanticismo... elementos que configuran una película que sin llamar demasiado la atención, merece su visionado para disfrutar de una buena película sin más pretensiones que entretener de forma consistente sin tomar por tonto al espectador.

NOTA: 7'75

sábado, 27 de julio de 2013

"JOURNEY TO THE WEST - CONQUERING DEMONS" (2013)

Tres años entre "Shaolin Soccer" y "Kung Fusión". Cuatro entre "Kung Fusión" y "CJ7", y cinco años entre esta última y "Journey to the West - Conquering Demons". ¿La siguiente película que dirigirá Stepehn Chow la veremos dentro de seis años? Esperemos que no, y sobre todo que regrese como actor. Pero bueno, me estoy adelantando. A Stephen Chow creo que no es necesario presentarlo, sobre todo después de mencionar sus últimos cuatro trabajos como director, y con él como protagonista (menos en "CJ7", que es secundario) La genialidad de su humor, denominado moi-le-tau, junto a los contínuos homenajes a Bruce Lee y al cine de artes marciales del que es gran amante, le ha colocado en el panorama internacional pero sin llegar a cuajar. Tras algunas producciones en Hollywood ("Jumper" y "Dragonball: Evolution", aunque parezca mentira) y tras casi emular a su ídolo Bruce Lee en "El Avispón Verde", Chow decidió regresar a China, a un terreno muy conocido por él como es el relato clásico "Viaje al Oeste" de Wu Ch'eng-en. Chow interpretó al Rey Mono, protagonista de la novela, que ya de paso recomiendo encarecidamente, en dos ocasiones, en "A Chinese Odyssey" y "A Chinese Odyssey II - Cinderella", ambas de 1994. Esta vez ha preferido mantenerse detrás de las cámaras para dirigir, junto a Derek Kwok ("Gallants", que aprovecho también para recomendar si te gusta el cine de artes marciales de los '70, un auténtico y precioso homenaje)
una historia que según van pasando los minutos, no se asemeja en nada a la novela original, con unas perversiones de los personajes de la misma, para convertirse en una precuela de la misma. Para ello, Chow nos presenta a un jóven monje budista, Zhang Xuan (interpretado por Zhang Wen, "The Sorcerer and the White Snake") y cazador de demonios que pretende alejar el mal de sus corazones y hacer brotar la bondad. Numerosas aventuras le acompañarán en su caza de demonios, hasta que tenga que atrapar a un demonio jabalí muy poderoso, para lo que necesitará la ayuda del mismísimo Sun Wu Kung, el Rey Mono, encerrado por Buda debido a su mal comportamiento.

Puede que en un principio no tener a Chow como protagonista no nos convenciese a sus seguidores, pero tengo que admitir que aunque se nota que el monje protagonista hubiese sido el papel que él interpretase, Zhang Wen cumple su función de alter ego de Chow, aunque se queda algo justo en cuanto a interpretación. Por suerte tenemos a una Shu Qi preciosa y en todo su esplendor, siendo la verdadera reina de la función. Se nota que Chow sabe lo que hace y coloca a Qi como epicentro del drama y la comedia, además de la acción, y la arropa con actores vistos en otras películas de Chow, entre los que destaco a Huang Bo ("Legend of the Fist: The Return of Chen Zhen") como el Rey Mono, o Yu Xing ("Shaolin") como caza demonios experto en Kung Fu animal. La verdad es que aunque de primeras no haya caras excesivamente conocidas, todos están en sus papeles perfectos, destilando en cada plano el mejor cine de Chow, es decir, "Kung Fusión". Y es que en parte podemos achacarle muchas similitudes, sobre todo en la secuencia de apertura, bastante larga, que recuerda el ambiente de "Kung Fusión". Esto puede deberse a un motivo bien claro. El público esperaba algo similar a "Shaolin Soccer" y "Kung Fusión" (o sus tan cacareadas secuelas que nunca llegan), pero Chow nos trajo "CJ7", una comedia juvenil e infantil con toques de drama y ciencia-ficción, por lo que tras su regreso como director, nos presenta algo similar a lo que esperamos para luego inventarse una historia totalmente diferente a lo que incluso nos esperábamos tras leer su título. En este punto, en el guión, tiene su mayor acierto, ya que como he dejado patente, la esencia de Chow está en la película, se nota que es suya, aunque no le veamos y aunque haya sido codirigida. El moi-le-tau campa a sus anchas con personajes de cómic, humor surrealista pero con sus dosis de acción , fantasía e incluso drama y sangre. Porque a Chow también le gusta eso. El toque de drama y los momentos algo sangrientos chocan con el ritmo de la película y su propio humor, aunque para mi, es un acierto total. Al igual que es el retorcer la propia historia, tan conocida sobre todo por los chinos, y darle un aire diferente, con un Rey Mono malvado, pero con un motivo que se desvela al final, haciendo que todas las muecas que hemos puesto al ver que los personajes de la novela no son los que deberían, desaparezcan y aplaudamos a Chow.

La acción está bastante bien, de mano de Ku Huen Chiu, con cables y efectos digitales que sinceramente, no son los mejores pero que mantienen el tipo dignamente. La versión que he visto, no es en 3D, por lo que no se qué tal le habrá salido este tema a Chow, pero la verdad, a parte de ciertos momentos muy concretos, no es una película para 3D. Resumiendo, una película muy divertida, muy entretenida, que descolocará a mucha gente pero que consigue mantenerse en la línea de los trabajos del director, y con una excelente banda sonora de Raymond Wong, y que recomiendo ya mismo si quieres pasar un muy buen rato. Yo al menos lo he pasado y hacía tiempo que no reía con una película como con esta.

NOTA: 8

miércoles, 10 de julio de 2013

CRÍTICA: "COMMANDO. ONE MAN ARMY" (2013)



Muy de vez en cuando, aparece una película que llama poderosamente la atención al fandom. En este caso, al fandom del cine de acción y artes marciales más espectacular. Tras el impass de Tony Jaa, y mientras esperamos su regreso y las nuevas películas de gente como Scott Adkins, Michael Jai-White o Iko Uwais, esta vez ha sido la India quien nos da un respiro y alimenta nuestro hambre marcial. Vidyut Jamwal es la estrella que trata de crearse un nombre en el panorama internacional, o al menos en Bollywood. Para que destaque como estrella, aprovechando el éxito de “Force” de John Abraham, el mismo guionista de ésta une fuerzas con un director novel como Dilip Ghosh y un reparto carismático pero sin destacar en exceso, con Jaideep Ahlawat (“Gangs of Wasseypur”) como el villano AK 74, Pooja Chopra (“Fashion”) como Simrit, la chica de la peli, y el veterano Darshan Jariwala (“Kahaani”) como el Coronel Sinha. Leyendo las definiciones de los personajes, es fácil darse cuenta de que son estereotipos de un tipo de cine muy determinado, y si unimos esto a su título, nos hace recordar el cine de acción de los ’80. Sin llegar a ser un remake o reboot de la mítica cinta de Schwarzenegger, ni de otro film indio de los ’70 con el mismo título, este “Commando” con Jamwal trata de unir todo ello con las artes marciales mixtas y acrobáticas. Sólo hay que leer el primer crédito que aparece, donde se afirma que Vidyut realiza todas las acrobacias sin cables y no usa dobles, al más puro estilo Jackie Chan.

    Llegados a este punto, se puede observar que el punto fuerte de la película es la acción, no el guión, que como suele pasar en numerosas películas, es una excusa para lo que nos interesa de verdad, y nos por ello deja de ser una buena película. Un guión típico y tópico, con un duro militar abandonado por su país, por culpa de la burocracia y la política durante unas maniobras cerca de China, volviendo tras ser tratado como terrorista, se verá involucrado en una más que habitual intriga entre mafiosos locales con conexiones políticas y una dulce chica fuerte e independiente. Triángulo amoroso, un villano muy malo, un héroe duro y expeditivo y dos horas de acción, amor y canciones. Si, canciones, que estamos en una película de Bollywood. Por suerte, sólo tres temas algo largos pero bien dirigidos por Ghosh, quien demuestra tener muy buen pulso para rodar la acción aunque algunas secuencias, o mejor dicho planos, son mejorables. La acción es sobre todo física, apoyada en la agilidad y técnica de Vidyut, bastante más plástica que la de otras estrellas de la acción india, pero que no llega a unos límites chinos o hongkoneses. Esto no es problema para disfrutar de las coreografías del sudafricano Franz Spilhaus, y tengo que admitir que Vidyut es tremendamente ágil para la
masa muscular que tiene, pero a la hora de pegar patadas (poniéndome técnico en lo referente a artes marciales) no es demasiado técnico. No obstante, los saltos y acrobacias de Parkour, son realizadas con tremenda facilidad.

    Una mezcla entre “Acorralado”, “Pisando fuerte” y Tony Jaa, con ese toque tan genuino indio y una buena fotografía que aunque no logra que sea una gran película, sí que consigue destacar por encima de la media gracias a esas estupendas secuencias de acción y artes marciales que hace tiempo esperamos con muchas ganas. Es más, me atrevería a afirmar que puede sentar las bases de una prometedora carrera, permitiéndole aportar al subgénero un soplo de aire fresco que es muy agradecido.

NOTA: 7’5


domingo, 23 de junio de 2013

CRÍTICA: "THE GRAND HEIST" (2012)

En esta ocasión, viajamos en el tiempo y el espacio a Korea en el siglo XVIII, donde el hielo es un bien muy preciado y la corona se encarga de distribuirlo y venderlo. Los nobles que lo controlan, se enriquecen mientras el pueblo pasa penurias, pero el destino hará que dos personajes muy diferentes entre sí, unan fuerzas y junto a un ecléctico grupo, planeen robar el hielo. Todo ello con intrigas palaciegas y un ritmo endiablado lleno de aventuras, acción y humor. Todo esto nos ofrece Kim Joo-hon en su debút como director tras encargarse del guión de "Secret Reunion", y pasa con nota al ofrecernos una, como han dicho en otras ocasiones, versión chosum de "Ocean's Eleven", aunque mantiene su identidad propia combinando O Se-young ("Guerra de flechas") y Kim Sin-ung ("My PS Partner") Sus coreografías, con un uso acertado y mínimo de los cables (sobre todo gracias a la secuencia en el hielo, usado muy bien para dar a los dos personajes involucrados en la pelea un aspecto cercano a los héroes de los films chinos de Kung Fu. Una intriga bien planteada y sobre todo una muy buena dirección que permite ver todo lo que pasa, ya sean peleas, el hielo resquebrajándose o una riada dentro de un túnel.
dos géneros en una misma película. Estos géneros son el del robo espectacular y casi imposible y las intrigas políticas e históricas. Entre medias tenemos secuencias de acción realmente buenas, y sólo puedo echarle en cara esos efectos digitales no muy bien conseguidos pero que con el tono de la película, comedia de acción con elementos narrativos extraídos del cómic, hace que se pasen por alto. Y esto todo gracias a lo sumamente entretenida que es. Los momentos de intrigas políticas dotan de mayor fuerza a la historia, momentos de relax visual para seguir con acción, cortesía de

En ciertos niveles de construcción de personajes, usan arquetipos para los miembros de este grupo de ladrones, con algunos más desarrollados o con más minutos den pantalla que otros, pero conforman un grupo habitual pero esperado por quien se acerca a esta película. Esto no significa que su simplicidad sea mala, al contrario, ya que se agradece una trama consistente unida a estos arquetipos (el experto en trasnporte, en explosivos, información, disfraces...) que están para lo que se espera de ellos. Lo bueno es que a pesar de ello, todo funcionan muy bien, como un reloj suizo y que sepamos más o menos que van a hacer cada uno de ellos, y cuando toca su secuencia estelar, es lo suficientemente bien escrita y montada como para aumentar el grado de disfrute.
De momento sólo ha conseguido una nominación en los Grand Bell Awards de Korea del Sur al Mejor Nuevo Director y un premio posterior en Fantasporto 2013, el Orient Express Section Grand Prize como Mejor Película. Esto nos da una idea de lo que busca el público en el cine actual. Cine comercial, casi blockbuster, pero bien hecho, no sólo imágenes espectaculares empalmadas con una historia que no se sostiene de ninguna forma, ni cine de autor pedante y lento, capaz de aburrir a todo el mundo. Pasar dos horas de forma entretenida, sonriendo y riendo, viendo buenos combates de artes marciales, unos villanos muy malos y avariciosos y un plan loco que irá transformándose en una auténtica misión imposible donde nada es lo que parece. A este nivel, la película cumple a la perfección, destacando la química entre los dos protagonistas, el Guardia Imperial exiliado injustamente para que no moleste en los negocios ilícitos de los nobles, Oh Ji-ho ("Sector 7") y el librero, hijo de una concubina y de un alto cargo del gobierno, Cha Tae-hyun ("Hello Ghost") Los dos personajes, tan diferentes, pero con un propósito común, son la verdadera cohesión de la historia, logrando que sus secuencias juntos sean muy divertidas y acercando todo ello no sólo visualmente al cómic, si no a los propios personajes, que parecen surgidos de un manhwa. (Sobre todo lo relacionado con el sexo, con esas narices sangrantes) Todo ello conforman, en definitiva, una película agradecida de ver, que sinceramente, me sorprendió positivamente ya que no había visto ni si quiera un trailer. Me lancé a verla, con ganas de ver algo entretenido, y si tiene artes marciales, mejor, y terminé contento, aunque no era lo que tenía en mente, y no todas las películas que vemos consiguen dejarnos ese buen sabor de boca y con ganas de más aventuras de estos dos personajes y sus amigos.

NOTA: 8

sábado, 8 de junio de 2013

SEMANA DE LA CRÍTICA: "LESSON OF THE EVIL" (2012)

La película 1900 de mi base de datos ha sido este film de Miike que es bastante sorprendente. Veamos. Miike se hizo un nombre con sus films más bizarros y extremos, saliendo del v-cinema japonés hasta llegar a films más mainstream. Tras los excesos de "Ichi the Killer", "Agitation" o "Audition", pasó a productos más comerciales, traspasando el muro de sus seguidores más acérrimos como "Llamada perdida", las dos partes de "Zebraman", "Yatterman", "La Gran Guerra Yokai" o las también dos partes de "Crows Zero". No obstante, inquieto como es, pasó a realizar dos grandísimas obras que podrían incluso etiquetarse como cine de autor. Hablo de sus más reconocidas películas, "13 Asesinos" y "Hara-Kiri. Muerte de un samurái", estrenadas incluso en nuestro país en cines. El respiro que se dió, al menos en el tono lúgubre y la atmósfera densa de sus remakes de dos films clásicos del chambara, con "Ninja Kids", "For Love's sake" y "Ace Attorney", y su éxito adaptando mangas o videojuegos (mieles ya saboreadas con las adaptaciones de "Crows Zero") le ha supuesto un nuevo giro en su carrera, llegando a un producto como el que hoy critico.

Miike era, es y será un gamberro que recuerda de dónde viene. En todos sus films se nota su mano personal, demostrando que se puede hacer cine comercial pero con ese toque personal y transgresor que le define. ¿Algún seguidor suyo puede atacar alguna de sus películas? Personalmente me encanta Miike y aunque haya películas que no me hayan gustado, siempre hay elementos suficientes para decir, tras pensarlo, sobre todo un argumento de peso, al menos para mí. Miike experimenta en todos y cada uno de los aspectos del cine, ya sea visual o argumentalmente. No quiero extenderme en este tema, ya que de momento
no he dicho nada de "Lesson of the evil", pero este afán de experimentar y probar suerte con todo tipo de géneros e historias siempre ha sido algo muy característico suyo, por lo que si vemos "La felicidad de los Katakuris" o la trilogía "Dead or alive", veremos films muy diferentes, unos acertados, otros no, pero siempre diferentes e interesantes. Si hace un musical, lo hace a su manera, con su sello. Y en este punto, empiezo con la película en cuestión, porque une el toque comercial de la primera hora y veinte minutos con su sello personal, con planos desconcertantes y sugerentes, al estilo de "Audition" en algunos momentos, para pasar a unos últimos 50 minutos aproximadamente repletos del Miike más salvaje. Pero vayamos por pasos.

La historia se basa en la novela de Kishi Yûsuke que ha adaptado el propio Miike y tras un preludio donde conoceremos a un niño que no sabe diferenciar el bién del mal con no muy buenas intenciones, conoceremos al profesor de inglés Hasumi, totalmente comprometido con la causa de enseñar a los alumnos y educarles de la forma correcta. También conoceremos a una clase de estudiantes, con sus historias personales brevemente esbozadas y desarrolladas, y a otros profesores y padres de alumnas. El acoso escolar, sexual, copiar en exámenes mediante móviles... Las relaciones entre todos ellos harán que Hasumi muestre su verdadero rostro, el rostro del mal. La matanza va preparándose hasta el sangriento tramo final.

La primera hora y veinte minutos se desarrolla todo lentamente, algo de la que la han acusado, pero tengo que decir en su favor que el ritmo narrativo y la planificación milimétrica de cada plano nos va dando pistas de hacia dónde se dirige el film. Lo único que quizás sea un punto negativo, aunque no demasiado, son las historias que van surgiendo de los estudiantes, metidas de forma algo forzadas sólo para dramatizar y casi justificar los casi 50 minutos de violencia asesina. También es cierto que sin estas historias, los 50 minutos hubiesen sido menos, pero sólo con sangre, disparos y muerte. Porque es eso lo que más llamado la atención, que un adulto con un rifle se dedique a matar adolescentes menores de edad de la forma en la que muchos conocimos a Miike, al de "Ichi the Killer", el Miike más gore, sin llegar a los límites de Noburo Iguchi, claro. No vemos tripas ni desmembramientos por doquier, pero es mucho más realista y escalofriante. El peso de la interpretación lo lleva Itô Hideaki ("The Princess Blade" y "Sukiyaki Western Django", de Miike también) como el amable y simpático Hasumi, un auténtico psicópata. Su maldad es interpretada con una naturalidad pasmosa, demostrando que el desarrollo de su personaje es sencillo pero brutal. El Mal se esconde muy facilmente, engañando a todos. Y digo el Mal con M mayúscula porque hace lo que hace porque sí, porque es lo que quiere en ese momento. La situación se va volviendo inestable y decide actuar de esa forma y seguir para adelante. A pesar de los momentos donde parece demostrar locura, con los cuervos de Odín, todo parece una forma natural de actuar. El mayor momento donde demuestra crueldad es cuando una de las alumnas, a punto de ser asesinada, le pregunta a su "profesor" si ha matado a su novio. Sin cambiar el gesto, sigue su camino sin responder, sin conceder el último deseo del ejecutado.

Antes de terminar, remarcar que el resto de actores están bastante bien, sin despuntar nadie, más que nada porque no existen personajes secundarios fuertes como para resaltar un antagonista del verdadero protagonista, el profesor asesino. Este giro de "Battle Royal" (pero sin nada que ver, sólo la menciono como referencia argumental similar) reune la vertiente más clásica de Miike en lo referente a dramas con el gore y la violencia (aunque algo así tuvimos en la genial "13 Asesinos") que ha llevado incluso a replantearse su distribución en España en formato doméstico por ese tramo final. Esperemos que sí se estrene mientras Miike recibe flojas críticas su último film, "Shield of Straw" en su paso por Cannes, termina la post-producción de "Mogura no uta", otra adaptación del manga homónimo y prepara dos films, la adaptación de la obra de teatro Kabuki "Shin Yotsuya kaidan" y "The Outsider", su primer largometraje norteamericano con Tom Hardy antes de la Segunda Guerra Mundial confraternizando con la Yakuza. 

NOTA: 8'5

lunes, 3 de junio de 2013

SEMANA DE LA CRÍTICA: "OUTRAGE BEYOND" (2012)

Comienzo la Semana de la Crítica, con una crítica diaria para conmemorar las 1900 películas de mi base de datos. ¿Y qué mejor que empezar con Takeshi Kitano y su última película? Tras 17 películas como director, Kitano decidió hacer su primera secuela dos años después de su último film, "Outrage". De nuevo nos muestra el mundo de la Yakuza desde su punto de vista personal, con analogías de su propia carrera como mensaje casi subliminal dentro del film. La trama es sencilla, donde nos muestra cómo funciona el mundo del crimen organizado en la actualidad con las típicas luchas de poder entre diversos grupos y el espíritu de
venganza de los miembros de las familias. Aunque haya dicho, o escrito, que la trama es sencilla, sólo en apariencia. Me refiero a la sinopsis más básica, ya que lo interesante del film son las relaciones entre los jóvenes y podersos yakuzas y los viejos líderes de clanes, mostrando, al igual que en la primera parte, que los tiempos han cambiado y no hay sitio para la vieja escuela. Otomo, el personaje de Kitano, está cansado de tanta lucha y sólo tiene un deseo, la venganza por sus años en la cárcel. Pretende llevar una vida normal, pero para un yakuza esto es casi impensable. Es más, me atrevería a decir que Kitano es consciente de que regresar a sus raices cinematográficas, el yakuza eiga, es lo que mucha gente demandaba. Tras el éxito de "Outrage", la secuela ha sido pedida y esperada por sus seguidores aún a sabiendas de que no es normal que Kitano filme segundas partes. Parece que como a Otomo, que le sigue la violencia mafiosa, a Kitano le sigue la alargada sombra de sus primeros años, donde los yakuzas campaban a sus anchas.

Mucha gente que ha visto la película ha salido decepcionada, y la verdad, no entiendo porqué. La violencia vuelve a sus fueros de "Sonatine" o "Violent Cop", muchas veces fuera de cuadro, porque lo importante no es tanto los tiroteos como las consecuencias de ellos. El buen pulso de Kitano como director conforma un film sobrio, que engancha y muy lejos de otras muestras más comerciales de cine de yakuzas. Los viejos códigos enfrentados a los nuevos, las viejas formas de hacer dinero frente a los negocios legales de los clanes. Todo es puesto en duda por Kitano con su personaje, Otomo, de vuelta de todo y consciente de que la forma de vivir que ha llevado está obsoleta y los códigos de honor han sufrido unas modificaciones, por otro lado necesarias, que hacen que su forma de ver la vida se haya vuelto más flexible y relajada. Todo esto tiene una doble lectura con la carrera de Kitano que he tocado brevemente hasta ahora. Evidentemente, no estamos ante un film biográfico, pero la manera de hacer cine ha cambiado y Kitano es consciente de ello, pero no renuncia a su personal forma de rodar y de mostrar en pantalla las cosas tal y como hacía hace años dentro de este subgénero. Por ello, es una película muy personal de Kitano, muy de la vieja escuela, con un final que seguro que a más de uno le ha resultado incomprensible pero que encaja perfectamente con el guión, obra del propio Kitano. En una guerra siempre hay alguien que mueve los hilos de todo el mundo para salirse con la suya, engañando, mintiendo y manipulando constantemente y es esta figura, en definitiva la que más daño hace aunque no pegue ni un tiro.

Kitano regresa a sus raíces con otra muestra de calidad cinematográfica, si bien no es una obra perfecta, es una más que digna gran película de Takeshi Kitano.

NOTA: 7'75

martes, 21 de mayo de 2013

CRÍTICA: THE TOWER (2012)

Después de ver los trailers, tenía ganas de verla, pero tras recomendármela Tomás Chanpoo, no he dudado en verla en cuanto he tenido un hueco de dos horas para verla de un tirón. Es, sin dudas, una buena película. Promete espectáculo y lo da durante todo el metraje. Supongo que mucha gente dirá que los personajes son arquetipos, que algunas situaciones, muy habituales en el cine de catástrofes... Y si, todo eso es cierto, pero la película no engaña, es sincera y necesita tirar de tópicos para mezclarlos con la espectacularidad que
necesitaba. Su estructura de guión es de libro. Alrededor de media hora de presentación de personajes, con unos ligeros toques sobre su personalidad para crear el drama, el género por excelencia surkoreano, creando una empatía con los personajes secundarios, sabiendo que no todos van a sobrevivir. Se crean dos frentes dramáticos: los habitantes de la Torre Sky en llamas luchando por sobrevivir y los heroicos bomberos, uniendo su camino en diversos momentos. La siguiente media hora ofrece el primer enfrentamiento contra el fuego, para llegar a la mitad y tomar un descanso antes de su parte final, repleta de acción salpicada del drama humano.

Es evidente que en todo esto no es nuevo, pero la buena labor del director, Kim Ji-hoon ("Sector 7") no nos da un momento de respiro con situaciones límite. Supongo que ahora mismo, alguien esté pensando que si es el director de "Sector 7", es probable que resulte decepcionante como aquella, si bien tiene buenos momentos y es entretenida. Quizás por eso no la critico demasiado respecto a los tópicos. Aquí la acción funciona mucho mejor que en "Sector 7", los efectos digitales "cantan" menos, quizás por el tema de transcurrir de noche, y hace que temamos por los protagonistas, cosa que "Sector 7" no tenía, la mencionada empatía. Viendo cada película en su género, podemos valorar mejor si es una buena película o no. En este caso, lo es, sin nada que envidiar a las superproducciones de Hollywood pero con ese toque tan surkoreano como es el humor y el drama, e incluso el romanticismo. 

A nivel dramático, el peso lo llevan Kim Sang-keyong ("May 18") y la guapa Son ye-jin ("Open City") y cumplen a la perfección a sabiendas de que la profundidad de sus personajes comienza y termina en la parte romántica de la historia. El resto, están correctos, sin ninguna queja al respecto pero sin tirar cohetes. Al drama individual hay que añadirle la moralina clasista de las clases dirigentes frente al honor que demuestran los bomberos, dando un pequeño paso más a la hora de dotar de tensión a todas las secuencias. Puede estar ardiendo un helicóptero dentro de edificio, o derrumbándose una parte, o bien podemos ver declaraciones de amor, la búsqueda de una hija o el enfrentamiento entre los bomberos y su superior por salvar a políticos que no están en peligro frente a humildes ganadores de loteria que han decidido vivir lujosamente. Todo esto está perfectamente hilado para mantenerte en tensión durante las dos horas que se pasan volando. No es perfecta como película, aunque visualmente es bastante impresionante con algunos momentos algo gores, pero no lo necesita ya que sí es perfecta para pasar un muy buen rato. Estoy seguro que Michael Bay y Roland Emmerich la han disfrutado más que sus propias películas...

NOTA: 7'75

lunes, 13 de mayo de 2013

CRÍTICA: CONFESSION OF MURDER (2012)

El thriller surkoreano es uno de los mejores ejemplos de cine de calidad sin renunciar al espectáculo. Por este motivo, el poco cine de Korea del Sur que nos llega suele ser de este género, ya sea con toques dramáticos ("Nameless Gangster") o con acción, como el título que hoy critico. Cuando lees la trama parece thriller más, las escenas de acción son muy espectaculares, emparentándole directamente con el cine de acción más comercial y con cierto toque norteamericano, exceptuando algunos movimientos de cámara, como los numerosos planos en primera persona, incluyendo en las coreografías en objetos que impactan contra los personajes involucrados en la pelea. Si a la intriga sobre si Lee Du-seok es realmente el asesino o no (perdón, no he dicho de qué va la película: 15 años después de cometerse unos crímenes de mujeres, cuando los asesinatos prescriben, Lee Du-seok sale a la luz con un libro donde se confiese ser el autor de los crímenes. El policía que le persiguió y que resultó herido en la cara con una macabra media sonrisa causada por el asesino, se enfrentará a él, pero nada es lo que parece cuando otro hombre, autodenominado J, salga a la luz afirmando ser él el asesino), con la investigación policial, unimos el género de juicios, pero cambiando los juzgados por un debate televisivo, y la acción, tenemos una película fresca, entretetina y que engancha. ¡Por fin una película que no decepciona! Al contrario, el entretenimiento es constante, a pesar de los chromas (pantallas azules o verdes) que ayudan a que los actores no pongan en peligro sus vidas demasiado, que aunque le quitan autenticidad al film, no le resta mérito al intentar, con los medios al alcance, realizar una película donde no pase un sólo minuto sin tensión, por lo que los momentos donde los efectos digitales y los cables son algo "cantosos" se perdonan.
que estamos ante un nuevo film que sigue los pasos de películas como la excepcional "Encontré al Diablo" ("I saw the Devil"), pero su primera secuencia nos hace ver que estamos equivocados. Una secuencia de acción, con una buena coreografía y con persecuciones, se acerca más al cine puro de acción, aunque sabiamente, su director y guionista, Jeong Byeong-gil ("Action Boys") afronta su primer film (la película "Action Boys" es un documental sobre los especialistas del cine surkoreano bastante recomendable a pesar de su resultado agridulce, y donde participó Kwon Kwi-deok, coordinador de acción en esta) con muy buen tino, buscando un éxito de taquilla uniendo diversos géneros de forma bastante inteligente. En vez de limitarse a un

No me ha llamado demasiado la atención los actores, aunque están todos correctos. El mayor logro del film es por parte del director, que intenta darle un sello totalmente personal a todo el film, bebiendo de aquí y allá para ofrecer, en definitiva, un producto que une la tensión y lo mejor de todos los géneros que toca, acertando de pleno con los debates de televisión y el uso de los medios que hace el triángulo de personajes principales, con lo que se toca un tema muy actual, que es la propia moralidad de los medios y la búsqueda del morbo por parte del público, con esas legiones de fans del supuesto asesino en serie arrepentido. Dos horas que se pasan volando, con una primera hora muy en línea con un cine de intriga más clásico, exceptuando las escenas de acción, y con el nuevo giro que cambia totalmente la historia en su segunda mitad para terminar con un buen espectáculo que si bien no es perfecto, al menos entretiene y hace pasar un buen rato. Si uno mira bien, podrá encontrar algunos fallos, no sólo visuales, pero, repito, se le perdona como producto de entretenimiento más mainstream que otros títulos.

NOTA: 7