martes, 26 de febrero de 2013

ORIENT CRITICAL EXPRESS

Hoy, en vez de tener una crítica algo extensa, vamos a condensar varias películas en un sólo post.

THE KICK (2011)
Prachya Pinkaew, tras su éxito en "Ong Bak", ha regresado continuamente al género marcial con dos nombres, Tony Jaa y Jeeja Yanin. A pesar del éxito, probó suerte en Estados unidos con una curiosa coproducción, "Elephant White", sin buenos resultados. En ese mismo año, volvió al género que más alegrías le ha dado para dirigir esta coproducción entre Korea del Sur y Thailandia, supervisado por la oficina de turismo surkoreana. Rodada en Thailandia, una familia de inmigrantes surkoreanos sobreviven con su gimnasio dedicado al Taekwondo. Un buen día el destino les llevará, o mejor dicho, llevará a los dos hijos mayores, a detener el robo de un cuchillo kriss thailandés, un tesoro nacional. Por ello, el grupo de ladrones irá detrás de ellos y tendrán que demostrar todas sus habilidades marciales. Espectaculares coreografías de Taekwondo y Muay Thai, junto con dosis de humor, tanto koreano como thailandés, en una historia típica que se deja ver y seguir sin problemas, siendo lo más importante del film las secuencias de acción. Para ello han contado con el mejor coreógrafo thailandés, Panna Rithikrai, mentor de Tony Jaa, que si bien no se encarga de las coreografías, sí las supervisa. Pero tenemos Muay Thai, con Jeeja Yanin ("Chocolate") en un papel secundario pero que la permite lucirse con su espectacular técnica, con mayor fuerza, sobre todo las patadas, que su homóloga surkoreana, Kim Kyung-suk, que, junto a Na Tae-joo (ojo al plano secuencia donde acaba con ¿11...14? enemigos del tirón dando sólo patadas a cuál más espectacular), debútan aquí tras su paso por los K Tigers, grupo privado de expertos en Taekwondo formado en 1990. Su técnica, espectacular como poco les ha llevado a realizar numerosas exhibiciones y participación en algunas producciones locales, y afianzan su posición en el cine de artes marciales gracias a este film que da exactamente lo que se espera de él. Artes marciales de calidad, bien dirigidas, con una alta exigencia física, uniendo dos artes marciales tan distintas como efectivas como son el Taekwondo y el Muay Thai, y encima, con auténticos expertos en ello... ¿y necesitamos más? Bueno, y elefantes, por supuesto. Sólo una excusa para ver grandes peleas en pantalla, buenos stunts y entretenimiento a raudales, que últimamente no nos llegan este tipo de películas.

NOTA: 7'75


NAMELESS GANGSTER (2012) 
Una de las películas más aplaudidas allá por donde se estrena, ha conseguido estrenarse en cines en nuestro país, y ya está disponible en DVD y BD. Tras pisar suelo español por primera vez durante el Festival de Sitges del año pasado, puede el gran público acercarse al cine surkoreano con una gran película. En eso estoy de acuerdo totalmente, es muy buena. Así, sin más. La primera recomendación para verla es esa. Es una muy buena película. ¿Porqué? El acercamiento a la historia reciente de Korea del Sur, desde la década de los '80 hasta la actualidad, desde la perspectiva del personaje de Choi Min-sik, auténtico monstruo de la interpretación, capaz de interpretar al psicópata de "Encontré al diablo", al protagonista de "Old Boy" o este perdedor que vive su vida como si fuese el mayor mafioso de Korea. A veces patético, otras veces desafiante y amenazante, Min-sik nos muestra la gloria, ascenso y posterior caida de la mafia y de la propia sociedad surkoreana, apoyado por un reparto sobresaliente, empezando por Ha Jung-woo ("The Yellow Sea") El desarrollo que sufren sus personajes durante las dos horas y cuarto es análogo del de la propia sociedad, diseccionada con muy buena mano por Yun Jong-bin ("The Unforgiven") en la que fue su segunda película como director. No estoy muy de acuerdo con la publicidad de la película, "La película de la que Scorsese se sentiría orgulloso". Es muy koreana. La forma de narrar, las secuencias de acción y violencia, es muy habitual en el thriller surkoreano, lo cual no significa que pierda originalidad. El glamour de la mafia japonesa o china se desvanece con un diseño de producción realmente espectacular, perfectamente adecuado tanto en vestimentas, decoración y música a los años en los que transcurre, así como el aspecto físico de sus protagonistas. Una muestra de que el cine bueno de verdad no tiene que ser necesariamente cine de autor. Por cierto, recomiendo verla (original, por supuesto) en versión original subtitulada.

NOTA: 8'90