lunes, 3 de febrero de 2014

BIENVENIDO A LA JUNGLA (2013)

De un tiempo a esta parte, la carrera de Jean Claude Van Damme ha dado un giro en busca de películas que sean algo más que alimenticias, cosa que ha hecho Seagal estos últimos años. Comparar sus carreras ha sido una constante, siendo las dos estrellas del género de los ’90 y cuya estrella se fue apagando casi a la vez. Mientras Seagal se refugia en la televisión y con películas más espaciadas cada vez, Van Damme busca películas diferentes, que le aporten algo más. El punto de inflexión fue “JCVD”, donde se psicoanalizó y de donde va resurgiendo poco a poco. Papeles de villano o secundarios que se ríen de su propia imagen de duro en películas algo arriesgadas, manteniéndose entre la serie B y la serie A, como es el caso de “Bienvenido a la jungla”. El belga se luce en un papel secundario y paródico, y cumple a la perfección con
algunas secuencias muy divertidas, como el ataque del tigre. Tampoco es el papel más divertido del año, pero consigue dar un pequeño giro a su carrera de la misma forma que “Cerco al enemigo” (“Enemies Closer”. Peter Hyams. 2013), cosa que se agradece. Pero por desgracia sólo da una patada en toda la película, y aunque está muy bien grabada, no llenará a los fans del actor en este sentido. Y es que estamos ante una comedia ligera, con algunos buenos momentos que consiguen hacerte sonreír, pero tampoco es para tirar cohetes. La típica historia de chico tímido y sin confianza en sí mismo que se deja pisotear en la oficina y que en una situación extrema, consigue sacar pecho y plantar cara a sus “enemigos laborales”, además de luchar por la compañera de la que está enamorado. El tono no consigue engancharnos del todo y algunos momentos cómicos parecen girar hacia el dramatismo. El guión de Jeff Kauffman no se centra demasiado en ningún género y se queda algo corto para lo que hubiese podido dar de sí, siendo un debut algo flojo. La dirección de Rob Meltzer también cumple a la perfección, sin dotar tampoco a la película de una entidad sólida. El conjunto la dejan demasiado al límite de lo que podría haber sido y a pesar de conseguir divertir y entretener, y de tener a un Van Damme sabedor de su propia imagen, sólo a nivel interpretativo se destaca, con Megan Boone (protagonista de la serie “The Blacklist”) o Adam Brody (“O.C.”), además de poder ver a los propios hijos de Van Damme, Bianca Bree y Kristopher Van Varenberg, algo habitual.
La acción tampoco es sobresaliente. La verdad es que es una película que se apoya sobre todo en Van Damme a la hora de venderse. Los actores, aunque conocidos de la televisión, no tienen el carisma suficiente, sobre todo debido a los papeles, demasiado arquetípicos, junto a situaciones algo locas pero con falta de humor para que sea algo aún más loco y gamberro, y quizás sea eso lo que la falta, gamberrismo, que sólo aparece con Van Damme, en lo concerniente a la parodia, y en muy pocas secuencias. En general, es una película que se deja ver y que entretiene lo justo y necesario para no llegar a ser una mala película, pero como he dicho, o escrito, aquí arriba, no consigue despegar y se queda en agua de borrajas, siendo más importante para la carrera de Van Damme que para el resto del equipo, tanto artístico como técnico. Recomiendo verla, ya que pasamos un buen rato, aunque espero que nadie espere una típica película de Van Damme ni que él salga durante todo el metraje, a pesar de aparecer el primero en el cartel.

NOTA: 6’75

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