domingo, 26 de enero de 2014

TOM YUM GOONG 2 (2013)

Tras el éxito de “Ong Bak” y “Thai Dragon”, la carrera de Tony Jaa parecía convertirlo en una de las máximas estrellas marciales del siglo XXI. Pero llegó “Ong Bak 2” y los problemas de rodaje. La leyenda negra que cubrió tanto la primera como la segunda precuela de “Ong Bak” (precuela que se descubre al final de la segunda entrega y queda remarcada en la tercera y última parte de la trilogía) enturbió tanto el resultado final de estas dos películas co-dirigidas por el propio Jaa, como el propio futuro del tailandés. Que abandonaba el cine, que se metía a monje… muchos rumores que al final han llevado a un resurgimiento fílmico del protegido de Panna Rithikrai y cuyo gran regreso se auspiciaba espectacular. Unir a Jaa con Jeeja Yanin, protagonista de “Chocolate”, con el mentor de ambos, Panna Rithikrai y con el director que les descubrió, Prachya Pinkaew, además del rodaje en 3D, parecía un trabajo fácil. Un ataque a la taquilla y el chromas de los ’80 y explosiones irrisorias. El peso de los efectos digitales y el 3D parece mucho mayor que el de las propias coreografías, aunque no son malas. Las peleas de la mayor parte de la película, junto a los stunts son bastante buenas, pero a medida que la película avanza, empiezan a flojear, desaprovechando tanto a Yanin como a Marrese Crump y llegando a un clímax que deja insatisfechos a los espectadores. No hay una gran pelea final como nos gustaría, aunque claro, siendo RZA el villano, y cuyos conocimientos marciales no son extraordinarios (no así en lo referente a cine de Kung Fu, del cual es experto, pero luchando… fue Marrese Crump quien le dobló en su debut como director, “El Hombre de los Puños de Hierro”) En anteriores películas, sobre todo en la primera parte, “Thai Dragon”, la acción iba in crescendo, mientras que aquí a la mitad de la película ya hemos visto lo mejor de las coreografías.
intentar restablecer el nivel de Jaa a nivel internacional. Pero una vez vista, tengo que admitir que es realmente decepcionante. El principal motivo parece ser que esta película es un encargo o película por contrato entre los integrantes del equipo técnico y artístico con la productora, la todopoderosa Sahamongkol Film Co. Los actores que más dinero han dado a la productora de forma internacional (“Chocolate” hasta se ha estrenado en España en DVD) juntos además del coreógrafo estrella y el director de todos sus éxitos. Todos juntos podrían llevar a cabo el resurgir de Jaa como estrella, pero el resultado es deplorable. La torpe dirección de Pinkaew, tras el genial plano-secuencia de “Thai Dragon” y el resto de su filmografía, además de los pobrísimos efectos digitales y el abuso del 3D para dotar de mayor espectacularidad a la película no hacen si no entorpecer y aburrir al mostrar lo más espectacular rodeado de
Al margen de la calidad de casi todas las escenas de acción (insisto, torpemente grabadas y con el 3D más en la cabeza que las propias coreografías), el guión no es nada nuevo, y la verdad, en este sentido me lo esperaba. No podemos decir que los guiones de las películas de Jaa sean ejemplos de originalidad. Son meras excusas para mostrarnos la calidad de Jaa y del equipo de especialistas de Rithikrai, y en esta ocasión, casi como guiño, volvemos al tema del elefante secuestrado y de Jaa en su búsqueda, pero aquí tenemos al policía interpretado por el cómico Petchtai Wongkamlao, Mark, metido con calzador en la supuesta trama internacional. No funciona tan bien como en la primera entrega, careciendo de fuerza. También es de lamentar el mal uso de un actor como Jawed El Berni, visto en “Fighting Fish”, “Tiger” (la de Salman Khan) o “Ninja: Shadow of a Tear”, que prácticamente ni lucha, siendo su pericia técnica lo suficientemente buena como para que al menos se luzca un poco, o que había enriquecido el resultado final. Volviendo al tema de la historia, no voy a criticarla negativamente, ya que como he dicho antes, no me esperaba nada original ni un guión por el que se fuesen a recibir premios. En este sentido, es lo que me esperaba, otra excusa para sorprendernos con los stunts y coreografías, pero que por desgracia, no ocurre como pensaba. Todo esto no significa que en general sea muy mala, sólo mala, con ciertos momentos de lucidez pero que se estropean por lo comentado arriba, la dirección de Pinkaew, desganada, junto a los efectos digitales tan malos pero que para la propia concepción de la película son tan importantes. Algunos saltos con motos, el tren, la explosión final digna de los dibujos animados del Coyote y el Correcaminos. Si tuviese un mayor tono de comedia incluso hubiese resultado gracioso, pero dudo mucho que en estas escenas, la intención fuese hacernos reir.

En definitiva, “Tom Yum Goong 2” es una mala secuela, que pone por delante los efectos digitales respecto a los stunts reales, que se olvida que lo importante es que las peleas sean buenas y espectaculares, y la falta de ritmo entre secuencias hacen que a veces olvidemos la historia y veamos secuencias seguidas de acción sin una conexión real, lo que hace que la historia no avance y llegue a aburrir un poco. También hay que destacar ciertos fallos de continuidad, como el cambio de corte de pelo de Jaa tras cruzar una puerta. Este ritmo se queda estancado y comienza a decaer en su segunda mitad, con buenas coreografías que poco a poco se van desinflando y nos dejan una película de contrato, totalmente desganada pero que puede ser un punto de inflexión en la carrera, sobre todo, de Jaa al comenzar a desvincularse de Sahamongkol, tras “A mal will rise”, última película de momento con la productora que afirmó, tras el anuncio de Jaa de formar parte del reparto de “Fast & Furious 7”, que tenía Jaa contrato de por vida con ellos. Parece ser que esto no es así, o al menos no hay problema con que Jaa participe en películas producidas por otras empresas, como “Skin Trade”, de SC Films International. Sea como sea, este regreso a la gran pantalla de Tony Jaa falla estrepitosamente aunque deja entrever aún el carisma que puede llegar a desplegar sin tener que usar cables o efectos digitales para ello. Aún confío en ti, Tony, se que puedes volver a ofrecernos la genialidad que vimos en tus dos primeras películas.

NOTA: 6

jueves, 23 de enero de 2014

SPECIAL ID (2013)

“Special ID” se ha ido convirtiendo desde su pre-producción en uno de los títulos más esperados por los seguidores de Donnie Yen en particular, y del cine hongkonés en general. Esto se debe sobre todo al propio Yen, que película tras película ha ido escalando puestos en la industria hasta llegar a lo más alto gracias a su trabajo tanto delante como detrás de las cámaras. No voy a entrar en polémicas ni hablar demasiado de la salida de Vincent Zhao del rodaje una vez comenzado ya que la película es la que es, sin Zhao, con Andy On, Collin Chou y sobre todo Donnie Yen. Su argumento no es una maravilla. Policía infiltrado en las Tríadas con los consiguientes problemas tanto entre las diferentes Tríadas como con la policía. Todo ello aderezado de grandes escenas de acción cortesía del propio Yen junto a John Salvitti, buen amigo de Yen. Como he dicho al principio, es uno de los títulos más esperados por los fans, y el resultado final ha dividido a la afición, así que toca explicar esta división y mi punto de vista de ellos, dando como resultado de todo ello, mi sincera opinión más allá de mis gustos concretos y mi predilección por Donnie Yen dentro del panorama marcial asiático. Y es que podría encuadrarme en los seguidores acérrimos del actor y coreógrafo (y muchas más cosas, desde productor hasta guionista o director aunque su filmografía en estos dos últimos campos sea bastante escasa) y alabaría este, su último título estrenado hasta el 30 de enero del 2014, fecha en la que intentará reventar las taquillas su “The Monkey King 3D”. En este sentido, como fan, la película no decepciona, desarrollando peleas con muchos agarres y proyecciones, sin faltar las patadas en salto y los momentos de boxeo puro y duro, técnicas que hemos visto en algunas de sus mejores películas, como “Duelo de Dragones” (“Sha Po Lang”. 2005. Wilson Yip) o “Flash Point” (“Dao Huo Xian”. 2007. Wilson Yip) aunque aquí no tenemos duelos como los que se pueden ver en esas películas, contra Sammo Hung, Wu Jing o Collin Chou, de la misma magnitud épica. La genialidad de estas coreografías no es la espectacularidad que las emparenta con las MMA pero con ese toque tan tradicional chino de Kung Fu, sacando provecho al máximo de las habilidades físicas de los actores. En este caso, el ritmo es perfecto en cada una de las peleas, por desgarbadas que sean. La depurada técnica de Yen, experto en Wu Shu y Tai Chi, se ve mucho menos técnica y aquí admito que me decepcionó un poco, pero tras ver la secuencia de Yuen Woo Ping) o “El Camino del Dragón” (AKA “In the line of duty IV”. 1989. Yuen Woo Ping), Kenji Tanigaki, otro habitual en la carrera de Donnie, como en “Shangai Affairs” (1998. Donnie Yen), “The Twins Effect” (2003. Dante Lam y Donnie Yen) o “Guardaespaldas y Asesinos” (AKA “Shu yue wei cheng”. 2009. Teddy Chan) completando el equipo de habituales Chris Tsui y Hua Yan, junto al veterano Bruce Law encargándose de las escenas arriesgadas de coches. La compenetración entre todos ellos consigue dotar a las coreografías de una calidad y realismo espectacular. Quizás haber practicado artes marciales ayude a apreciar las técnicas que se muestran. Jiu-Jitsu, lucha grecorromana, los actuales métodos de grappling, por poner tres ejemplos más conocidos, llegando al Chin-na y otros estilos basados en agarres y luxaciones, proyecciones, todo, como he dicho, y creo que dos veces, sincronizado al cien por cien con una habilidad pasmosa. La buena elección de los actores, todos ellos con grandes habilidades marciales, despliegan un arsenal técnico espectacular, un control del cuerpo (aunque haya ayudas con cables puntuales) que no se ve mucho en el cine. También es cierto que no tiene porqué gustarte este tipo de coreografías, por lo que no veremos al Donnie Yen de ninguna de las películas mencionadas hasta ahora. Esto además se une al hecho de que el propio personaje de Yen se aleja de lo visto en estos años de salto al estrellato. El humor descuadra en cierta medida lo que creíamos que iba a ser la película, más en la línea de “Flash Point”, más seria. El personaje de su madre no sólo está para dar algo de dramatismo a la historia, ya que el comportamiento de su personaje cuando está con ella es alegre, bromista, y la verdad, tampoco le sienta mal pero no llega a convencer. En cambio si convence cuando está con los mafiosos o en situaciones de peligro, que se aleja también del estereotipo de policía revientaculos, por decirlo finamente.
apertura, en la sala de mahjong, con Ken Lo, en my buena forma, por cierto, en cuanto cogemos el ritmo de esa lucha, le pillamos el punto a la película, viendo la perfecta coordinación y sincronización de los actores y especialistas, el excelente trabajo como director de acción de Yen junto al del resto del equipo, que no es moco de pavo. John Salvitii, viejo amigo de Donnie con quien ya ha trabajado desde los tiempos de “El Ojo del Tigre” (AKA “Tiger Cage II” 1990.
Todo esto hace que mucha gente se haya decepcionado ya que prefieren al Donnie más acrobático, con más patadas y stunts casi sobrehumanos. El tipo de historia busca separarse de la imagen que tenemos de él mismo, si bien los problemas que he mencionado al principio parecen haber repercutido un poco en el resultado final. No logra despegar la historia como en otras ocasiones, aunque tampoco creo que sea un error. Como no quiero alargar mucho más esto, y quedan cosas por decir, o escribir, terminaré este bloque diciendo que todo esto provoca la división de opiniones y puede que haya otro punto de vista. La evolución de Yen como director de acción con plenos poderes, ya que ha demostrado que con coreografías más clásicas, o con cables y más fantasiosas, Donnie busca innovar y experimentar, dirigiendo su carrera hacia una perfección técnica en constante evolución.
Dos películas son con las que se compara “Special ID”, “Flash Point”  y “Duelo de Dragones”, y es normal, ya que hay un denominador común, Szeto Kam-Yuen, fallecido el 13 de octubre del 2012 pero que dejó bastantes guiones escritos. Se nota su mano detrás de todas ellas y mantiene el nivel sin ser nada del otro mundo. El director, el mismísimo director de “The Iceman Cometh”, cuyo remake acaba de terminar Yen de rodar, en una superproducción en dos partes y 3D, Clarence Ford, acompaña el cambio de registro de Donnie con un rodaje moderno, que cumple sobre todo en las escenas de acción, mientras que no destaca en exceso en el resto del metraje. El reparto está a la altura de las circunstancias, y al margen de las escenas de lucha, cumple perfectamente con sus papeles. Como resumen final, creo que es una evolución de Donnie Yen como autor, un buen paso que sorprende e innova el panorama marcial actual, aunque se queda un poco corta en otros aspectos. Se agradece ver a un Donnie Yen más jovial y menos oscuro, y Tian Jing apunta muy buenas maneras en el cine de acción. No en vano Donnie la ha comparado con Michelle Yeoh, aunque aún la queda para eso un poco… Muy recomendable, uno de los títulos del año pasado en Hong Kong y en China, aunque no conseguirá el aplauso en masa.

NIVEL: 8’75