miércoles, 21 de mayo de 2014

THE MONKEY KING (2014)


La esperada nueva versión de la novela clásica “Viaje al Oeste” con Donnie Yen como el mítico Rey Mono además de director de acción ha sido una de las películas más esperadas. En 3D y con un reparto de lujo bajo la dirección de Pou-Soi Cheang se antojaba cuanto menos curiosa de ver, sobre todo por el mencionado uso del 3D y un presupuesto más que abultado. La historia realmente sólo nos presenta, como bien indica el título, al Rey Mono, centrándose en una parte de la novela, y prevista al menos una continuación donde veríamos a Tripitaka y el susodicho viaje al oeste en busca de las escrituras de Buda. La película en sí es espectacular, con buenos efectos digitales, pero lejos de ser lo mejor del mercado. No obstante, la imaginería mitológica china se adapta bastante bien a los medios infográficos de este film, con todo su colorido saturado. Muchas son las adaptaciones de la historia original y las ediciones diferentes en diversos lenguajes como para centrarme en si es una buena adaptación o no. De primeras diría que sí, pero creo que es más justo dejar de compararla y centrarnos en la película en sí.
Soi Cheang rueda de forma fluida las escenas de acción y de efectos digitales, sin demasiadas florituras ni en una búsqueda de un estilo que lo diferencie de otros directores que podrían haber rodado de la misma forma toda la película. Es evidente que el director cumple las expectativas gracias a la labor del propio Donnie Yen en las secuencias de acción, incluyendo efectos digitales y de cable. En este sentido, es muy buena, alejándose del estilo que parece gusta más de Yen, es decir, nada de “Flashpoint” ni “Duelo de Dragones”, ni siquiera “Special I.D.” Podríamos decir sin temor a equivocarnos, que Yen tiene dos tipos de películas de artes marciales cuando dirige la acción. Por un lado las mencionadas “Flashpoint”, “Duelo de dragones” y “Special I.D.”, con peleas más reales y brutales, pero por otro lado tenemos películas más clásicas con uso de cables, wuxias bien rodados pero donde apreciamos menos a Yen y más a su doble con el uso y puede que abuso de cable. En este caso, estamos en este segundo tipo de dirección unido a técnicas de Kung Fu modernas y tradicionales del Mono. Personalmente, prefiero su otra faceta, pero aquí consigue equilibrar los efectos digitales con la acción más física, si bien no es lo que más se puede ver, con algunas batallas muy bien planificadas para mostrar en todo su esplendor la fantasía china, lográndolo con creces. En este sentido, visualmente es impecable, si bien algunos chromas "cantan" un poco, no desmerecen el resto de imágenes. Es evidente que es lo más acertado al tratarse de una película fantástica, y me ha resultado muy cómodas y agradables de ver las secuencias de lucha, sin molestar los efectos digitales, aunque también admito que podrían haber estado mejor. No obstante, es un buen ejercicio de cine más familiar, dado que la historia así lo pide. Es más, el personaje de Donnie Yen, Sun Wu K’ung, el Rey Mono, es interpretado a la perfección, siendo un personaje irritable y gamberro que suele sacar de quicio a pesar de ser el protagonista. En este sentido, tanto el trabajo de caracterización como el de interpretación nos traen a un Rey Mono en perfecta forma, con sus momentos dramáticos que sin llegar a ser demasiado profundos, cumple su cometido en la historia. Y si hablo de Donniy Yen, tengo que hablar del resto del reparto, empezando por un Chow Yun Fat muy contenido, elegante y distintivo en su papel del Emperador de Jade, seguido de Eddie Cheung como el Maestro del Rey Mono , de nuevo bastante contenido, ya que en general, el único que se podría considerar que sobreactúa es el propio Yen al ser su personaje como es. Aaron Kwok está perfecto como el villano de la función, el Rey Demonio Toro pero de nuevo con topamos con el motivo para el que todos los actores estén perfectos, y es que el propio guión se rebaja levemente para que la película sea familiar, no exenta de momentos más oscuros, pero arquetípicos para presentar la historia.
Quizás me esperaba algo menos familiar, pero sin duda se trata de una película muy entretenida de ver, con buen ritmo, humor, buena acción y casi siempre buenos efectos digitales, con un personaje protagonista que realiza un pequeño viaje en busca de sí mismo, con momentos épicos, el nacimiento de un personaje muy carismático y emblemático que da exactamente lo que promete. Puede que no sea la película que muchos esperábamos, y ni tan buena como han dicho algunos, ni tan mala como dicen otros. Es cine fantástico chino en su más pura expresión, con un metraje ajustado pero perfecto para una primera entrega que espero continúe con Donnie Yen, quien dice que de primeras no participará en la secuela que ya está prevista. Espero que esto cambie y podamos ver el viaje con Donnie a la cabeza en una buena adaptación de todo el libro.

NOTA: 7

                       

viernes, 9 de mayo de 2014

IN THE BLOOD (2014)

Tras sus tímidos inicios en el cine, Gina Carano ha logrado comenzar a protagonizar películas, y tras “Indomable”, su nueva apuesta como estrella de la función es “In the Blood”, un thriller de acción dirigido por el actor y director John Stockwell (“Turistas”, “Marea letal”) El argumento es bastante sencillo. Durante la luna de miel, el marido de Ava (Carano), Derek (Cam Gigandet) sufre un accidente al caerse de una tirolina y desaparece durante su traslado al hospital. Ava, entrenada desde niña por su padre, un auténtico loco de la supervivencia, pedirá ayuda a la policía, pero ni todo el dinero de la familia de Derek ayuda a encontrarle. Por ello, Ava decidirá encontrarle por sí misma y poniendo en uso todo lo que su padre le ha enseñado. Una historia mil veces vista pero con el añadido de tener a Gina Carano, una auténtica luchadora de MMA y Muay Thai, como protagonista. Curiosamente, aunque la podemos ver en acción en muchas ocasiones, exceptuando un par de secuencias, no podríamos considerar esta película un film de artes marciales. Ni el trasfondo ni en la propia acción, las artes marciales tienen su hueco más allá de mostrar la dureza con la que lucha el personaje de Carano, Ava, una mujer sin pasado, exceptuando el durísimo entrenamiento al que la sometió su padre, Stephen Lang. Técnicas reales, lejos de florituras, exceptuando alguna que otra técnica de grappling de las que Carano es experta. La dirección de Stockwell no es lo suficientemente clara o estable para poder apreciar mejor aún la ejecución de las coreografías de lucha, pero tanto el montaje como los propios movimientos de cámara si consiguen que podamos seguir de forma coherente las peleas. De nuevo tenemos la manía de la cámara al hombro, sin dejar de moverse, pero dentro de los límites que marca el propio subgénero al que se ciñe la película, la acción. Por que por mucho drama que le quieran meter al film, es una película de acción con tintes ochenteros, un nuevo regreso al espíritu Cannon y de serie B que tan buenos momentos nos ha dado al aficionado. Pero todo ello mezclado con cierto estilo visual sucio, apoyado en una fotografía arenosa que a su vez se apoya en los movimientos de cámara y el montaje para buscar cierto sentido de realidad dentro, una vez más, del género de acción, es decir, que no olvida que todo lo que pasa realmente nos va dirigiendo a las secuencias de acción con Carano en plena forma, convincente en su interpretación (no es que estemos delante de un personaje complejo lleno de capas, más bien hay dos capas, la Ava luchadora, y la enamorada nueva esposa) y apoyada en un reparto como los mencionados Gigandet y Lang, Danny Trejo, inmenso en su corta pero importante colaboración, básicamente dos secuencias, al principio y al final, o los veteranos Luis Guzmán y Treat Williams, en personajes secundarios, de cierta importancia pero que aportan cierto empaque al film. De forma anecdótica, no quiero dejar de comentar que se rodó en Puerto Rico y durante buena parte del metraje se puede escuchar hablar en español a los numerosos actores puertorriqueños del film.
Por decir algo negativo, no es la película que al menos me esperaba de Gina Carano. Más artes marciales, más patadas, algo más estilizado, lo cual no es realmente negativo, ya que la película promete acción y la tiene, pero quizás le hubiese sentado aún mejor ver más MMA. El guión comienza siendo bastante normalito para tener un desenlace poco convincente, quizás algo enrevesado y no consigue engancharnos. No obstante, se agradece poder disfrutar de una película como esta para saciar algo el hambre de cine de artes marciales mientras van llegando otras películas del género más prometedoras aún, incluyendo los próximos proyectos de Carano, que esperamos con muchas ganas.

NOTA: 6’75