lunes, 9 de marzo de 2015

RISE OF THE LEGEND (2014)

El personaje histórico de Wong Fei Hung ha sido llevado al cine en numerosísimas ocasiones, destacando dos sagas, la que se considera la más larga de la historia del cine con Kwan Tak- Hing, con unos 100 títulos aproximadamente, y “Érase una vez en China”, la saga de Tsui Hark con Jet Li interpretando al médico y maestro de Hung Gar Kung Fu en casi todas las entregas, bueno, y sin olvidar tampoco a Jackie Chan en sus dos entregas de “Drunken Master”, versiones alternativas del personaje real. Por ello, cuando se anunció un nuevo largometraje que recogería la juventud del personaje, a pesar de los nombres involucrados, no tenía yo muy claro si estaría a la altura del personaje. De primeras, la elección del protagonista, Eddie Peng, no me parecía demasiado apropiada, a pesar de ser uno de los mejores elementos de “Tai Chi Zero” y “Tai Chi Hero”, quizás por tener la imagen de Jet Li como el mítico héroe. Por suerte, esto pasó a un segundo plano tras ver involucrados a Sammo Hung, villano y productor de la película, y a Corey Yuen encargándose de las coreografías. Poco a poco, la expectación, o hype que se dice ahora, fue aumentando con los espectaculares pósters y los trailers. Y llegó el momento de verla…
El guión, obra de Christine To (“Fearless / Sin Miedo”; “True Legend”) me ha sorprendido gratamente. Normalmente, las películas sobre Wong Fei Hung le presentan como a un héroe invencible y sus tramas suelen ser épicas, pero aquí comienza como una historia menos grande de lo que parece, una especie de aventura de juventud de Fei, pero poco a poco va creciendo hasta conectar con el espíritu anteriormente visto de una forma lógica y bien escrita. No en vano su título indica que vamos a ver cómo se convertirá en el luchador revolucionario que fue. Esta inteligente forma de desarrollar la trama es uno de los puntos fuertes, comenzando con un desconocido Fei entrando en una banda de mafiosos, por llamarlos de alguna forma y viendo cómo desarrolla un plan que derivará en acción, drama e irá creciendo en magnitud. No quiero dar demasiados datos de la película para que quien la vea después de esta crítica consiga sorprenderse como lo he hecho yo…si es que coincidimos, claro. Para poner un ejemplo, Fei tiene algunos amigos que le ayudan discretamente, pero en un momento dado Fei se dará cuenta de lo que hay que hacer y tras un pequeño discurso a sus seguidores, cada vez más, el director, Roy Chow Hin-Yeung, nos recuerda que estamos ante un revolucionario, un héroe, colocando la cámara de una forma que engrandece al personaje y donde se añade por primera vez el famosísimo tema musical “A las órdenes del General” que ha acompañado al personaje durante casi toda su vida cinematográfica, momento para mi esencial en cualquier película sobre Fei Hung. Otro elemento mítico del personaje es el uso del paraguas dentro del arsenal de Fei, aunque en esta ocasión su padre, interpretado por Tony Leung Ka-Fai, es su dueño y sólo al final lo coge Fei Hung en una secuencia que se esperaba pero sin usarlo el propio personaje convirtiéndose en un elemento de referencia de Fei Hung en su paso a héroe. Y ya que he mencionado al director, toca hablar de él. Ésta es su tercera película como director tras “Murderer” y “Nightfall”, dos thrillers policíacos muy alejados de este film. Quizás esto le ha proporcionado a Roy Chow un enfoque diferente en algunos momentos, usando el POV, o punto de vista (point of view para quien no lo sepa) del personaje en algunas palabras y que junto al montaje las convierten en secuencias de lucha dignas de ver y disfrutar. Curiosamente, los movimientos más “modernos”, por decir así, exceptuando los bullet time, pueden verse en su primera mitad, pasando aproximadamente a la hora de metraje a un estilo más clásico. En general está muy bien rodada, usando ralentizaciones y geniales efectos de sonido en los combates pero sin olvidar los momentos tranquilos y más dramáticos, rodados con elegancia. Respecto a las coreografías de Corey Yuen, como he mencionado durante la primera hora de película, el director ha experimentado con movimientos y encuadres de la cámara, permitiendo ver casi siempre las magistrales coreografías de Corey Yuen, sin usar casi cables, pero a partir de esa hora las coreografías pasan a ser algo más fantásticas con un uso de cables que rompe un poco con lo visto hasta ese momento y recordando el cine de Kung Fu clásico de los ’80. Puede que haya sido hecho a propósito, y tampoco chirría demasiado, pero quizás si hubiese mantenido el tono realista y más técnico hubiese sido incluso mejor película de la que es. Corey Yuen realiza un gran trabajo y tanto Eddie Peng como Sammo Hung muestran una muy buena técnica, si bien Sammo mantiene sus puños en forma, no tanto las piernas. Esto es normal tras haber estado enfermo, la edad, el sobrepeso (que si, que siempre ha demostrado que estando gordo puede realizar coreografías espectaculares, pero a ciertas edades hay que cuidar eso, y no le vendría mal bajar un poco de peso, por salud, más que nada) pero sigue demostrando que es uno de los grandes del cine de artes marciales. El resto de actores cumplen de sobra con sus personajes, tanto en los momentos dramáticos como en las peleas, estando todos ellos perfectos en sus papeles. No quiero terminar la crítica sin remarcar la banda sonora de Shigeru Umebayashi, que me ha sorprendido al no ser la música más habitual en este tipo de producciones. Usando pocos instrumentos orientales, Umebayashi compone una banda sonora más cercana al cine occidental que aunque a veces parece no pegar, dotan a la película de una atmósfera a medio paso entre el sistema feudal y el modernismo europeo, sobre todo en las secuencias que no son de Kung Fu. Y de nuevo unimos cosas que he mencionado por separado, el buen equilibrio entre las secuencias de acción y las dramáticas, apoyándose en la música y el montaje.
Y ahora si, termino con el pequeño resumen de lo dicho hasta ahora. “Rise of the Legend” nos trae de vuelta tanto a un personaje mítico en el cine hongkonés como el cine más clásico de Kung Fu en una película con guiños a la saga protagonizada por Jet Li que va aumentando su épica en un viaje trepidante lleno de grandes coreografías y marcando los cimientos del que será un héroe nacional ante los abusos occidentales en la, entonces, colonia británica, con un héroe más oscuro y sangriento y un Eddie Peng en estado de gracia haciendo suyo al personaje logrando casi igualar la elegancia luchando en algunos momentos de la encarnación de Fei de Jet Li. De momento es una de las mejores películas de artes marciales del 2014 junto a “Kung Fu Jungle” y de la que esperamos, al menos yo, una secuela.

NOTA: 8

         

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