jueves, 20 de julio de 2017

44º ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE BRUCE LEE: EL LEGADO

Dos veces al año aparecen multitud de artículos en conmemoración del nacimiento y fallecimiento de Bruce Lee, la figura más icónica de las artes marciales y del cine de género. Y como siempre digo, es cada vez más complicado hablar de Bruce debido a la avalancha de homenajes en forma de escritos que han ido apareciendo en estos ya 44 años desde que nos dejó. La mayor parte de los casos son textos que llegan a repetirse, mezclándose con valoraciones personales que intentan aportar algo nuevo y fresco, pero sabemos que es muy difícil. Este año quiero recordar las influencias que ha dejado en el mundo, repasar el legado más allá de sus películas.

SU LEGADO EN EL CINE DE HONG KONG
Es indudable que una de las primeras paradas tiene que ser en Hong Kong y antes de fallecer. El boom que supuso el estreno de Karate a Muerte en Bangkok (1971) se convirtió en la película más taquillera de la ahora ex-colonia británica, superando a los dos films hasta ahora en cabeza como eran los clásicos Sonrisas y lágrimas (1965) y Tora! Tora! Tora! (1970), y si tenemos en cuenta el tipo Jeet Kune Do, por lo que cuando consiguió protagonizar este film, uno de sus méritos fue poder meter mano a las coreografías de Han Ying-Chieh, el mismísimo Gran Jefe del film, el villano. Esto hizo que no se centrasen en la parte técnica más clásica, ofreciendo otro tipo de acción a pesar de algunos momentos. Este elemento fue uno de los que llamó la atención, con esa violencia explosiva que aunque podría ser incluso mayor tanto en el cine de Kung Fu como en el wuxia o cine de espadachines, con ejemplos como lo visto en la filmografía de Chang Cheh, aquí se separaba de la ambientación clásica de películas que se estrenaron ese mismo año, de corte más clásico con la Shaw
Brothers a la cabeza, es indudable que si había conseguido una espectacular taquilla, iba a cambiar la tendencia del cine marcial. ¿Pero por qué iba a cambiar la tendencia si al fin y al cabo seguía siendo una película de artes marciales? A estas alturas es absurdo ahondar en las diferencias entre cómo se plasman las artes marciales, pero si es necesario al menos hablar ligeramente por encima. El cine de Kung Fu hongkonés se había nutrido de actores, especialistas, coreógrafos e historias surgidas de la Ópera China, por lo que desde sus albores la parte técnica era más rígida, mostrando bien las técnicas con una falta de fluidez que poco a poco iba mejorando, pero por mucha fluidez que se le diesen, mantenían la técnica pura, con esas pausas clásicas donde los luchadores realizan movimientos al aire del estilo en el que son especialistas antes de enzarzarse en el intercambio de golpes. Bruce llevaba años trabajando en su concepto de las artes marciales y su

A este film le siguió Furia Oriental (1972), donde Bruce tuvo más libertad en las coreografías a la vez que acentuaba el patriotismo chino ante los abusos de los japoneses. Otro tema tocado anteriormente pero que con el carisma de Bruce supuso todo un hito al volverse loca la audiencia en los cines donde la proyectaban. Según gente que estuvo en algunos pases en aquella época, la gente se subía a los asientos gritando e imitando a Bruce en momentos míticos como el acceso al parque donde reza el cartel de prohibición de entrar perros y chinos. Pero las coreografías en general seguían teniendo a Han Ying-Chieh detrás, por lo que a pesar de momentos como el mordisco en la pierna a Bob Baker, se mantenía cierto toque clásico pero con ese toque del Pequeño Dragón. La tercera película marcial de Bruce, El Furor del Dragón, contó con él mismo controlando toda la producción, desde la dirección hasta el guion, la producción o las coreografías. Todo el éxito que tenían sus films nos traían ese concepto de la acción diferente, con sus posturas de guardia y demás, pero totalmente alejadas del clasicismo. Y es que Bruce trataba de expresar su arte en cada pelea, pero siendo consciente de que el cine era diferente a la vida real. 


Donde más iba a demostrar los conceptos del Jeet Kune Do iba a ser en Juego con la Muerte, pero tras su fallecimiento en 1973 se quedó inacabada y sólo El Furor… y Operación Dragón fueron los films que ofrecían peleas 100% de Bruce Lee. En Juego con la Muerte tenemos al menos algunos minutos de estos conceptos y aunque se quedó sin acabar (a pesar del montaje de la Golden Harvest y Robert Clouse o de los documentales que intentan ofrecer el concepto íntegro que tenía Bruce) contiene muchos elementos dignos de analizar como el mono amarillo o la caña de bambú verder (quizás en noviembre, en la celebración de su próximo cumpleaños…) para ver cómo trasladó sus conceptos al cine. Pero Bruce murió y no pudimos disfrutar de nada más… ¿o sí? Estamos hablando del legado, y tras este repaso a su carrera cinematográfica es indudable que dicho legado tiene algo que ver con el cambio que sufrió el cine marcial en Hong Kong y es que aparecieron los famosos clones, respondiendo tanto al hambre de los aficionados como al de los propios productores que querían enriquecerse a costa de la fallecida estrella. De esta forma el mercado cinematográfico y posteriormente el videográfico, sobre todo estadounidense (tengamos en cuenta que comenzó su andadura en 1977 en Estados Unidos y tan sólo un año antes en Japón con la aparición del VHS comercial) se llenaba de gente como Bruce Le, Li, Dragón Lee y demás clones menores imitando no sólo los gestos, gritos y tics del Pequeño Dragón, si no las propias técnicas copiando secuencias enteras, así como ofreciendo remakes y secuelas más o menos bastardas de sus clásicos. De forma indirecta el propio cine de Hong Kong comenzaba a dejar atrás el cine clásico para internarse en producciones contemporáneas y ofreciendo una acción más directa, sin duda gracias a las propias coreografías de Bruce. De todas formas el cine clásico sobrevivía, en parte gracias al éxito en 1978 de Jackie Chan en sus colaboraciones con la Seasonal, otro tema del que hablaremos en otro momento. Así, el cine de Kung Fu evolucionó buscando y ofreciendo otro tipo de peleas y sentando las bases para un cine policíaco que tendría su éxito en los ochenta.


OCCIDENTE: DESCUBRIENDO AL DRAGÓN
Tras Operación Dragón (1973) y al fallecer Bruce, occidente miró hacia Hong Kong y comenzó por un lado a exportar cine de género, pero por otro lado consiguió impulsar a las propias artes marciales, a pesar de llevar desde los años sesenta pegando fuerte con campeonatos como el de Long Beach, donde participó con exhibiciones el propio Bruce. Los aficionados buscaban aprender lo que Bruce ofrecía, pero no fue hasta los ochenta, con el boom de los videoclubs, cuando la fiebre de las artes marciales despegó por todo el mundo. La influencia de Bruce hizo que la gente leyese sobre él, descubriese lo que había más allá de sus películas naciendo así toda una generación deseosa de aprender artes marciales de todo tipo para emular a su héroe. Curiosamente a pesar de los conceptos de Bruce sobre los estilos clásicos, sus fans nos apuntamos a lo que hubiese cerca de casa, ya fuese Karate, Taekwondo o incluso Judo. Tengamos en cuenta que en los ochenta no había una oferta de estilos de lucha demasiado grande, pero nos daba igual. Queríamos patear como Bruce, gritando en el Dojo como él y copiando sus posturas. Mucha de esta gente, desde finales de los setenta hasta gran parte de los ochenta no sólo querían luchas como Bruce, si no intentar seguir sus pasos dedicándose al cine y surgiendo estrellas conocidos por todos como Jean Claude Van Damme o Scott Adkins, quienes han declarado en muchas ocasiones cómo les influyó Bruce a la hora del camino a escoger en su vida. Posteriormente han desarrollado dicho camino de forma diferente, siendo ante todo actores, mientras que Bruce siempre se consideró artista marcial por encima de actor. El documental, vilipendiado por unos pero con bastantes seguidores, como yo mismo, I am Bruce Lee hace un repaso a diferentes estrellas del cine, música o de las propias artes marciales hablando de la influencia que tuvo en ellos. Y es que Bruce influyó a muchos por su Jeet Kune Do, a otros por sus películas, a otros por su carisma y a otros por la parte más humana, la que estudiaba las artes marciales y el comportamiento humano a través de la filosofía. Jugadores de baloncesto, cantantes, campeones de UFC, mitos de las artes marciales, todos han terminado siendo influidos por Bruce, y hablamos de gente que no practica artes marciales pero sí usa esa influencia para enfrentarse a sus retos personales. Esta inspiración, cinematográfica y personal, es una parte muy importante del legado de Bruce, sobre todo ahora que han pasado 44 años de su fallecimiento. ¿Cómo es posible que siga influyendo a tanta y tanta gente a través de los años? Bruce fue una persona muy compleja llena de elementos que con los años se han ido en algunos casos descubriendo y en otros acentuando con tanta investigación, tantos artículos y tanta información que nos ha llegado de forma casi continua. De esta forma hemos llegado a tener una imagen relativamente cercana y real de Bruce, incluyendo sus partes más negativas, pero al sopesar ambas cosas, lo bueno y lo malo, conseguimos entender un poquito más a Bruce y darnos cuenta de que era un ser humano con sus fallos y aspectos oscuros, pero que no ensombrecen esa parte positiva y luminosa que tiene. Y es esencial para no idealizarle y poder decir lo bueno que tenía. Conocer de esta forma a tu ídolo hace que seas crítico, que no cierres tu mente a tus propias ideas, que pueden ser erróneas. Es parte de la filosofía de Bruce.

SIGLO XXI
Otros años me suelo poner más emotivo para agradecer a Bruce el mero hecho de existir por la influencia que ha tenido para mí, pero como he dicho en la entradilla, demasiados artículos repetitivos hacen que haya querido cambiar un poco el enfoque. Seguramente la parte final de este pequeño artículo tenga esa parte ñoña de agradecimiento, pero mientras llegamos, veamos qué ha pasado con Bruce en este siglo XXI. Bueno, debería hablar del siglo XX ya que una de las influencias mayores que ha tenido ha sido por la creación de las Artes Marciales Mixtas, o MMA, ya que, como indiqué en el artículo sobre este tema en la revista Dragonz Magazine, el concepto de las MMA es el mismo del Jeet Kune Do, es decir, coger de cada arte marcial lo que nos sirve y dejar de lado lo que no. Por ejemplo, si vas a competir en MMA, coger golpes de Karate clásico o de Kung Fu pueden venir bien, pero no todo el estilo, por lo que el arsenal técnico de un luchador de estas características puede incluir puñetazos de boxeo, proyecciones de Judo, luxaciones de Jiu-Jitsu y patadas de Taekwondo, sin ser un maestro en ninguna de estas disciplinas. Bruce hizo lo mismo al crear su arte, por lo que de forma inconsciente creó las MMA, aunque cuando nacieron no se pensase en Bruce precisamente. La efectividad es la base del JKD, y su aplicación deportiva, las competiciones de MMA como el UFC o el K1. Y durante el actual siglo XXI, las MMA han golpeado con fuerza en todo el mundo, pudiendo, por fin, poder ver las ligas, mayores o menores, en la televisión española.
El mundo del cine en la actualidad carece de estrellas con el carisma de Bruce, pero las mayores estrellas son las que comentábamos antes, los que crecieron viendo a Bruce y aunque gente como Adkins se alejan totalmente del estilo de Bruce, está donde está por ver al Pequeño Dragón cuando era un crio. Por otro lado, el Bruceplotation está muy de moda en la actualidad, convirtiendo a sus integrantes en estrellas de culto por todo el mundo con numerosos proyectos sobre ellos y este subgénero. Pero no sólo se habla de estos films ya clásicos que copiaban de mil formas a Bruce ya que las conmemoraciones hacen que surjan proyectos sobre Bruce continuamente.


Shannon Lee, hija de Bruce, prepara un biopic sobre su padre y la época de Hong Kong titulado Little Dragon mientras que de forma paralela también prepara The Bruce Lee Project, un reality-show co-producido por Keanu Reeves donde los participantes irán pasando pruebas, incluyendo de lucha, surgidas a raíz de escritos e ideas de Bruce, usando sus conceptos para encontrar, y cito textualmente, a guerreros de la vida, unificando lo físico con lo mental y espiritual. De esta forma quieren inspirar a las nuevas generaciones. Lo único negativo es que se verá en India y países de la zona, aunque con internet, terminaremos viéndolo por aquí. Por otro lado, este mes de agosto llegará a Estados Unidos (y posteriormente a España directa a televisión si va todo bien) The Birth of the Dragon, el último biopic sobre Bruce que se centra en el combate contra Wong Jack Man donde Bruce luchaba para poder enseñar su arte a los occidentales. Tras su paso por el festival de Toronto, el TIFF, recibió muy malas críticas, con una historia donde un occidental se llevaba la gran parte del metraje al contar lo que pasó (no de forma real, como suele ocurrir) en dicho combate, pero por suerte, se ha anunciado un remontaje del film donde Bruce, interpretado por el genial Philip Ng, es el protagonista. Sabemos que las películas biográficas sobre Bruce no suelen ser demasiado fiables, pero la veremos igualmente. Por último, de momento, se prepara la serie Warrior, basada en las ideas de Bruce que sirvieron de base a la serie Kung Fu, aunque de momento no se ha anunciado nada más allá de estar preparándose.

EPÍLOGO

Cada año, sobre todo los que son cifras redondas, aparecen los mencionados homenajes, incluyendo proyecciones, exposiciones y demás en torno a la figura de Bruce. Y este 2017 celebra los 44 años de su fallecimiento y los 77 de su nacimiento, y la imagen y el legado de Bruce continúa más vivo que nunca. Shannon ha cogido las riendas de la empresa que explota la imagen de su padre, llenándola de merchandising de todo tipo y acercando esos productos icónicos a los fans. Mucha gente se queja (ya lo he dicho en otras ocasiones) pero al final los fans queremos esos productos y si son oficiales, mejor, ¿no? Pero lo importante no son esos productos si no lo que representa para todos nosotros. Si te compras una camiseta de Bruce, no es sólo por ser un icono, si no por ser de Bruce, llevándola con orgullo. Claro está que los iconos populares (Bruce, el Che Guevara…) a veces trasciende su ámbito para aparecer en productos que lleva gente por el hecho de llevarla, pero los que somos fans siempre que nos ponemos una camiseta de Bruce la llevamos pensando en lo que representa para nosotros, siendo productos muy “nuestros”. Esto es debido a este legado, a todas las cosas que nos ha dejado Bruce, ya sean films, sus escritos o vídeos caseros. Han llegado muchos artistas y actores marciales pero no han llegado a los límites de Bruce. No han desarrollado conceptos marciales ajenos al cine. Normalmente han conseguido el éxito en el cine pero no fuera. Si, cursillos y demás de muchas estrellas debido a sus films, pero no por lo que han podido crear y estudiar dentro de las artes marciales. Por eso Bruce es y será único. Hizo que avanzasen las artes marciales, el cine, provocó un subgénero de los más potentes, sobre todo por basarse en una persona (vamos, que el Blaxplotation fue un subgénero centrado en una comunidad concreta, no por un actor en particular), hizo que surgiesen nuevas estrellas y naciesen nuevos deportes. ¿Quién ha hecho algo parecido? Nadie, y ya debería haber surgido alguien, por lo que me parece casi imposible que ocurra. Mientras que en otros campos pueden citarse a varias personas como revolucionarios de sus respectivas materias, Bruce reina sobre todos en el cine marcial y en las propias artes marciales, uniéndose a su carisma indiscutible. Por ello, por todo los que nos ha dado, hay que agradecer a Bruce su legado e influencia, no sólo por lo personal, si no por esa piedra que fue él, una piedra que cae en un estanque generando ondas que han llegado hasta nosotros llenando tantas vidas de artes marciales y cine de forma consciente e inconsciente. Hoy hace 44 años que el Pequeño Dragón moría, pero también hace 44 años que la leyenda nacía. Gracias Bruce.


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